Itongadol/Agencia AJN.- El líder de Azul y Blanco, Benny Gantz, afirmó que no formará parte de un gobierno encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu y planteó la necesidad de construir una “amplia coalición sionista” que reúna a partidos moderados de distintos sectores del espectro político israelí y deje fuera a figuras que calificó de extremistas, como el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir.
En una entrevista reciente con The Jerusalem Post, Gantz sostuvo que su objetivo después de las elecciones del 27 de octubre es conformar “un amplio gobierno sionista” que reúna a representantes moderados tanto del bloque de Netanyahu como de la oposición.
“Mi objetivo, en última instancia, es que Ben-Gvir y otros extremistas no dicten el futuro de Israel. Deben y serán devueltos a los márgenes políticos”, afirmó.
Gantz explicó que su propuesta apunta a reunir a los diputados sionistas moderados en torno a cuestiones que, según consideró, Israel ya no puede postergar, entre ellas la seguridad, el servicio militar para todos, una Constitución y la educación pública.
Sin embargo, también estableció una línea roja respecto de los partidos haredíes, a los que descartó como integrantes del próximo gobierno mientras no acepten una legislación de reclutamiento que considere justa y un sistema de educación pública nacional que incluya el programa educativo básico.
“Los partidos haredíes no pueden formar parte del próximo gobierno porque no aceptarán una ley de reclutamiento justa ni una educación nacional pública para todos. El día que los diputados haredíes acepten esos términos, vuelvan a preguntarme”, señaló.
Consultado específicamente sobre la posibilidad de integrar un gobierno liderado por Netanyahu, Gantz fue categórico: “Netanyahu no debería continuar como primer ministro y no le daré su voto número 61”.
“Israel necesita un nuevo liderazgo y un gobierno amplio, no otra coalición estrecha dependiente de extremistas”, agregó.
Gantz ya integró dos gobiernos de unidad encabezados por Netanyahu, una experiencia que le valió críticas por sus cambios de posición respecto del primer ministro. En esta oportunidad, sin embargo, aseguró que su postura es diferente y que buscará impedir que Netanyahu pueda formar nuevamente una coalición con mayoría parlamentaria.
El dirigente también se refirió a Gadi Eisenkot, su antiguo segundo al mando en las Fuerzas de Defensa de Israel y actual líder del partido Yashar, quien abandonó Azul y Blanco para competir por separado en las próximas elecciones.
Gantz afirmó que no descarta una eventual cooperación con Eisenkot y aclaró que sus diferencias no son personales, sino estratégicas.
“Respecto de una alianza con Gadi, que es un amigo y un líder digno, mi desacuerdo no es personal sino estratégico”, sostuvo.
También advirtió que los partidos sionistas deberían evitar vetos mutuos que puedan terminar facilitando la continuidad del actual gobierno.
“Si los partidos sionistas continúan imponiéndose boicots entre sí, podemos despertarnos después de las elecciones con el mismo gobierno desastroso. Espero que Gadi se sume al esfuerzo para evitarlo”, afirmó.
Gantz criticó duramente a Netanyahu y sostuvo que el primer ministro está “gestionando la supervivencia de su coalición, en lugar de liderar el país”.
“Israel enfrenta desafíos continuos en Irán, Líbano y Gaza, mientras las Fuerzas de Defensa de Israel advierten sobre una grave escasez de personal. Solo un amplio gobierno sionista puede abordar eficazmente estos problemas”, afirmó.
Según Gantz, el actual Ejecutivo permanece “rehén del extremismo de Ben-Gvir y del veto de los partidos haredíes sobre el reclutamiento”.
“Israel no puede enfrentar amenazas históricas con un gobierno construido alrededor de la supervivencia política. Necesitamos un liderazgo capaz de unir y fortalecer al país desde adentro”, agregó.
El líder de Azul y Blanco también sostuvo que su iniciativa no busca únicamente superar el umbral electoral, sino convertirse en una fuerza capaz de determinar la composición del próximo gobierno.
“No estamos construyendo el marco de un amplio gobierno sionista simplemente para cruzar el umbral. Estamos construyendo la fuerza que determinará el carácter del próximo gobierno de Israel”, afirmó.
En ese sentido, señaló que las alianzas políticas podrían definirse cerca de la fecha límite para presentar las listas electorales y aseguró que está dispuesto a dejar de lado sus intereses personales.
“He dejado el ego de lado antes y he hecho muchas veces lo que era mejor para Israel, y haré lo que sea necesario para llevar a un amplio gobierno sionista hasta la línea de llegada”, manifestó.
Gantz también valoró los llamados de otras fuerzas políticas a formar una coalición amplia, entre ellas el nuevo partido Unity, encabezado por el exembajador israelí ante la ONU Gilad Erdan, y The Zionist Home-The Reservists, liderado por Chili Trooper.
“Gilad y Chili son buenas personas con buenas intenciones, y celebro que reconozcan que Israel necesita un amplio gobierno sionista”, afirmó.
Sobre una eventual alianza con el general de brigada de reserva Dedi Simchi, ante las versiones sobre una posible candidatura conjunta, Gantz dijo tener “un gran respeto” por él y señaló que su partido mantiene conversaciones con distintas figuras que podrían contribuir al proyecto.
Finalmente, Gantz detalló algunas de las prioridades que Azul y Blanco buscaría impulsar si integra la próxima coalición. Entre ellas mencionó una nueva legislación de reclutamiento basada en el “servicio para todos”, el fortalecimiento de las Fuerzas de Defensa de Israel, la aprobación de una Constitución y el fortalecimiento del sistema de educación pública.
También planteó reconstruir una cooperación efectiva con Estados Unidos y, al mismo tiempo, reducir la dependencia israelí de Washington y profundizar las alianzas regionales.
“Israel necesita un gobierno enfocado en el futuro del país, no uno consumido por su propia supervivencia”, concluyó.

