Itongadol/Agencia AJN.- Antes del inicio de Ramadán, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, realizó una visita a la prisión cisjordana de Ofer junto al comisionado del Servicio Penitenciario de Israel, Kobi Yaakobi.
Durante el recorrido, Ben Gvir expresó: “Es simplemente motivo de orgullo ver a los despreciables terroristas después del cambio significativo que Israel hizo en sus condiciones de detención’’.
“Este lugar es lo opuesto a un ‘hotel todo incluido’: es una cárcel real”, agregó el líder del partido Otzama Yehudit, de extrema derecha.
La prisión de Ofer alberga a miles de detenidos palestinos clasificados por Israel como presos de seguridad. En los últimos meses, el Ministerio de Seguridad Nacional del Estado judío anunció el endurecimiento de las condiciones de reclusión, incluyendo restricciones a las visitas, modificaciones en el comisariato (el negocio interno de la cárcel, donde los detenidos suelen comprar productos básicos) y disminuyendo el tiempo fuera de las celdas.
Medios palestinos y organizaciones de derechos humanos, por su parte, denunciaron presuntos abusos sistemáticos contra prisioneros bajo la supervisión del ministerio. Según esos reportes, durante una visita se produjo una operación dentro del penal, que fue documentada por funcionarios y medios israelíes presentes en el lugar.
Desde el entorno del ministro sostienen que la política responde al mandato del actual gobierno de imponer “consecuencias reales” por delitos de terrorismo y que las cárceles deben funcionar como espacios de castigo y no de comodidad.

