Itongadol.- Esta mañana, con el despliegue de unos 1,000 policías y soldados, comenzó el cierre del barrio ultra-ortodoxo de Bnei Brak después de la decisión tomada por el gobierno de Israel.
60 controles de la policía fueron desplegados por la ciudad para controlar los accesos y salidas de la misma así como drones y puntos de observación para prevenir cualquier tipo de infracción que pudiera ocurrir.
Ayer, el gobierno de Israel aprobó las nuevas reglas de emergencia en la ciudad y Bnei Brak fue catalogada como “ciudad limitada”, para controlar el movimiento de la población dentro de la ciudad. Por medio de las nuevas reglas, el gobierno podrá catalogar a distintas partes de la ciudad como “zona limitada” si se ve un índice alto de contagio o de personas ya contagiadas. Las nuevas reglas regirán por el espacio de una semana con posibilidad de extenderlas 5 días más y llegar a un máximo de 21 días. La policía podrá detener a cualquier persona que sea necesario, si ella comete cualquier infracción al orden público.
De acuerdo a las reglas, la salida de la ciudad se permitirá solamente para tratamiento médico, funeral de primer grado, un proceso judicial, llevar a un menor a otro lado, o siendo un soldado, policía o parte de un cuerpo médico que va al trabajo. Por su parte, se permitirá la entrada a la ciudad a gente que vive en ella, policías, soldados, cuerpos médicos, periodistas, trabajadores sociales o cualquier persona que pertenece a un trabajo esencial.
Estas reglas, decidió el gobierno, podrían ser aplicadas también en otras ciudades, y durante la reunión telefónica con las autoridades del ministerio de Salud, el director del mismo, Moshe Bar Simantov comunicó que ellas serían aplicadas también en la ciudad de Elad, donde se requiere el mismo tratamiento que Bnei Brak.
Esta situación se produjo por la actitud de la población que no seguía las restricciones impuestas por el gobierno lo que produjo un gran número de contagios lo que pone en peligro no sólo a los ultra-ortodoxos sino a toda la población de Israel. Una de las autoridades del ministerio comentaron ayer que el número de infectados por el COVID-19 en la ciudad podría llegar a unos 75,000.
Esta mañana falleció un hombre de 71 años en el hospital Shiba de Tel Hashomer, llevando el número de fallecidos a 37.