Itongadol/Agencia AJN.-El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, rechazó «categóricamente» la declaración y el «tono paternalista» de la condena de su par británico, Ed Miliband, a la licitación de un proyecto de construcción en Judea y Samaria, así como la convocatoria al encargado de negocios hebreo.
«El pueblo judío tiene derecho a vivir en toda la Tierra de Israel, al igual que los británicos tienen derecho a vivir en Londres y todo el Reino Unido. Hace más de un siglo, la Declaración Balfour reconoció formalmente el derecho histórico del pueblo judío a restablecer su hogar nacional en la Tierra de Israel, incluyendo la zona en cuestión», le recordó.
«Gran Bretaña aún controla territorios coloniales a miles de kilómetros de sus costas. Es absurdo que Gran Bretaña pretenda darle lecciones al pueblo judío sobre dónde puede vivir en su histórica y pequeña patria cuando la conexión y el derecho del pueblo judío a esta tierra son los más ampliamente documentados de cualquier pueblo en la historia de la humanidad», le espetó el hijo de un argentino, esta vez solo en velada alusión a las islas Malvinas y demás superficies usurpadas en el Atlántico Sur, entre otras.

No obstante, le aclaró que «no ha habido nuevas decisiones con respecto al desarrollo en E1», sino que «la decisión se tomó en 2025, el proceso de licitación lleva varios meses en marcha y algunos documentos de licitación se publicaron recién en los últimos días».
«La declaración del ministro de Asuntos Exteriores británico es totalmente unilateral: condena a Israel mientras hace la vista gorda ante el terrorismo palestino, la incitación y el continuo apoyo financiero de la Autoridad Palestina al terrorismo: la política de ‘pagar por matar’”, le recriminó Sa’ar a Miliband.
«La política sistemática del Gobierno británico de culpar únicamente a Israel, ignorando al extremismo palestino, ya ha contribuido a una oleada masiva de odio antisemita y ataques contra la comunidad judeobritánica. Continuar por este camino solo empeorará la situación», le advirtió.
«La decisión del Gobierno británico de dañar la relación entre nuestros países es profundamente lamentable, pero Israel no será una víctima pasiva de esa política», sino que «defenderá sus derechos, sus intereses y a su pueblo», cerró su canciller.

