Itongadol/Agencia AJN.- Alrededor de 50.000 israelíes sordos no escuchan las sirenas ni las alertas del Comando del Frente Interno. Una de ellos es Noa Porat, de Acre, quien contó esta mañana (viernes) a Ran Binyamini en el programa “Esta Mañana” de Kan Noticias en la red Bet que se siente “impotente frente a las sirenas”.
“La última semana fue una pesadilla continua que no termina. No es justo lo que está pasando en el país con las personas sordas. Como madre que debería proteger a mis hijos, los roles se invirtieron y ahora son mis hijos quienes me protegen.
Mi hija pequeña corre a llamarme a mí y a mi esposo para que entremos al refugio (mamad). Siento mucha pena por ella”, contó Noa sobre la situación en su casa desde el inicio de la guerra con Irán el sábado.
También agregó que desde entonces no salió de su casa en absoluto, “ni siquiera para sacar la basura. Me siento más segura cuando mi hija está a mi lado”.
Sobre las soluciones que ofrece el Estado, por las cuales Noa presentó una petición ante el Tribunal Supremo (Bagatz) contra el Estado y el Ministerio de Defensa, dijo:
“El Estado repartió pulseras, pero la mayoría estaban defectuosas. En mi caso no lograron sincronizar la pulsera con el teléfono. Las aplicaciones no son accesibles cuando uno duerme o se ducha, y el internet en Acre no siempre funciona”.
Sobre el dispositivo que el Estado está desarrollando y que entrará en uso a fin de año, Noa dijo que su utilización requerirá una suscripción de pago:
“No tiene sentido que yo tenga que pagar por un dispositivo que se supone debe protegerme; es simplemente una insolencia, somos invisibles”.
Amit, la hija de Noa de 18 años, que tradujo para ella durante la conversación con Kan News, describió la situación como “muy difícil”. Añadió:
“No pensé que a los 18 años yo sería la que se preocupa por mis padres en una guerra. Desde el sábado por la mañana tengo que estar cerca de ellos. Si mi papá sale un momento afuera, siento que me quita años de vida”.

