Las imágenes del polémico enlace coinciden con el despliegue de 80.000 voluntarios para controlar la vestimenta de las mujeres en Teherán.
Itongadol.- En imágenes y videos que circulan por las redes sociales, una joven novia celebra su casamiento junto a su padre, mientras es vitoreada por otras mujeres. Vestida con escote corazón, el pelo suelto y una pronunciada apertura que llega casi hasta la cintura, la joven pasea por una gran sala decorada para la ocasión. La imagen, que podría ser de una boda cualquiera, generó polémica porque se trata de una boda en Irán, donde el régimen de Teherán aplica un estricto código de vestimenta para las mujeres, que deben cubrirse ante el ojo público.
Si bien las imágenes de su pelo suelto en las fotografías y videos podrían ser interpretados como un acto de osadía al régimen, se trata de todo lo contrario: la novia goza de un privilegio que al parecer, es reservado a unos pocos. La joven es hija de Ali Shamjani, uno de los principales asesores del líder supremo, Ali Khamenei, e impulsor de estrictos códigos de vestimenta para las mujeres.
La boda se celebró el año pasado, pero el video apareció ahora en las redes, provocando un escándalo nacional poco común en las altas esferas de la República Islámica. El asesor de Khamenei fue criticado por predicar una moral que no aplica en su ámbito privado.
Shamjani es un ferviente defensor de las leyes morales del gobierno y dirigía el Consejo de Seguridad Nacional cuando se produjo el levantamiento popular de miles de mujeres contra la represión del régimen, unas protestas masivas que estallaron tras la muerte en custodia policial de Mahsa Amini, la estudiante detenida por no llevar correctamente el velo islámico.
Recientemente, su perfil cobró relevancia en el plano internacional cuando se convirtió en uno de los principales mediadores en las conversaciones indirectas con Estados Unidos a principios de año, cuando ambos gobiernos intentaron revivir sin éxito un acuerdo nuclear. Las negociaciones se vieron frustradas en junio cuando Israel atacó Teherán, iniciando una guerra de 12 días en las que murieron 1.190 personas en Irán y 28 en Israel.
El ejército del Estado judío logró golpear a la cúpula militar iraní y a más de una decena de científicos nucleares, mermando las capacidades de defensa del país. Uno de los ataques hirió de gravedad a Shamjani. La prensa iraní incluso especuló sobre su muerte durante varios días, ante el silencio del régimen. «Pedazo de bastardos, todavía sigo vivo», expresó en un tuit en hebreo Shamjani, en su primera intervención después del ataque.
«Un complot»
Ahora ante la polémica por la boda de su hija, Shamjani volvió a publicar el mismo tuit en hebreo. Y es que el asesor de Khamenei achaca la viralización del video de su hija a un complot israelí contra el régimen. «Hackear la privacidad de las personas es el nuevo método de asesinatos israelíes», declaró poco después. El funcionario se escudó asegurando que el vídeo refleja una parte de la ceremonia nupcial en la que solo hay mujeres y familiares muy cercanos como el padre o el marido, por lo que el código de vestimenta islámico no se aplica.
Si bien la mayoría de medios de comunicación cercanos al régimen se sumaron a la idea de que se trata de una campaña israelí, la idea no terminó de cuajar en muchas emisoras -incluso algunas fieles a la República Islámica- al considerar que da mal ejemplo.
«No cabe duda de que el estilo de vida de los funcionarios de la República Islámica debe ser defendible», advirtió la agencia oficial Tasnim, al tiempo que criticó que la publicación de un video privado es poco ético.
El influyente comentarista político Amir Hossein Mosalla, afirmó en sus redes que el video demuestra que «los propios funcionarios del régimen no creen las leyes que defienden, solo quieren amargarle la vida a la gente».
Activistas por los derechos de las mujeres, por su parte, recordaron a todas las fallecidas y encarceladas por defender la libertad de expresión y vestimenta en el país. «Su novia está en un palacio, nuestra novia está enterrada bajo tierra», declaró la activista Ellie Omidvari.
La polémica coincide con un anuncio de la sede de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio de Teherán, que informó del despliegue de 80.000 voluntarios en la capital para controlar que las mujeres cumplan con el código de vestimenta islámico y se cubran el cabello en público.
Esta campaña para la aplicación del velo islámico provocó diferencias entre políticos y clérigos, incluso entre los sectores más conservadores del país. El pasado lunes, la portavoz del Gobierno, Fatemeh Mohajerani, declaró que «el hiyab no se puede imponer a la sociedad por la fuerza» ni «mediante la coerción». Un clérigo de alto rango, Mohsen Faghihi, declaró el martes que «invitar a la gente a usar el hiyab no debe implicar confrontación, patrullas morales ni encarcelamiento», tras advertir que estas medidas solo dividen a la sociedad.
Fuente: El Mundo

