Itongadol/Agencia AJN.- Los líderes de Francia, Líbano y Jordania se reunieron en París para analizar el apoyo internacional al Ejército libanés y avanzar en la creación de una nueva fuerza multinacional que pueda reemplazar a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (UNIFIL), cuyo mandato finaliza este año después de casi cinco décadas de operaciones en el sur del país.
El presidente francés, Emmanuel Macron, recibió al presidente libanés, Joseph Aoun, y al rey Abdullah II de Jordania para las primeras conversaciones, a las que posteriormente se sumaron altos funcionarios militares de sus respectivos países y representantes de naciones aliadas, entre ellas Estados Unidos y Reino Unido.
Las conversaciones tienen lugar mientras se aproxima el final del mandato de UNIFIL, desplegada en el sur del Líbano desde 1978. Francia e Italia plantearon la posibilidad de establecer una coalición multinacional que asuma las funciones de la misión de la ONU y contribuya a reforzar la presencia de las fuerzas libanesas en la zona.
Según la Presidencia francesa, el objetivo del encuentro es revisar el plan de despliegue presentado por las Fuerzas Armadas Libanesas y establecer un marco “claro, creíble y realista” para su implementación.
París busca que durante las conversaciones se definan el contexto operativo, los parámetros y las modalidades del eventual despliegue. La definición de estos aspectos es considerada por Francia como un requisito previo para obtener un respaldo internacional “robusto”, que podría incluir asistencia financiera, equipamiento y entrenamiento para las fuerzas libanesas.
El Ejército libanés enfrenta importantes limitaciones de recursos y equipamiento y ha tenido dificultades para cumplir con una de las principales tareas previstas en los acuerdos posteriores al conflicto: avanzar en el desarme de Hezbollah en el sur del país.
El desarme del grupo chiita constituye además una cuestión central para Israel. La retirada de las fuerzas israelíes del sur del Líbano está vinculada a la implementación de medidas destinadas a impedir que Hezbollah mantenga presencia y capacidad militar en la zona.
La eventual creación de una nueva fuerza internacional busca, en este contexto, establecer un mecanismo que permita acompañar y supervisar el despliegue del Ejército libanés una vez finalizada la misión de UNIFIL.
UNIFIL fue establecida originalmente en 1978, tras la primera intervención militar israelí en el sur del Líbano, y su mandato fue ampliado posteriormente luego de la guerra entre Israel y Hezbollah de 2006. Durante décadas, sus efectivos tuvieron como objetivo contribuir a mantener la estabilidad en la zona y apoyar al Gobierno libanés en la extensión de su autoridad sobre el sur del país.
El futuro de la presencia internacional en la región se convirtió en una cuestión especialmente relevante ante los esfuerzos por consolidar los acuerdos de seguridad entre Israel y Líbano. La capacidad de las instituciones libanesas para asumir mayores responsabilidades en el sur será uno de los elementos centrales para definir el esquema que sucederá a la misión de Naciones Unidas.
Las conversaciones de París reúnen así a actores políticos y militares de varios países en un intento por definir las condiciones de una eventual transición, mientras Francia busca garantizar el respaldo internacional necesario para fortalecer al Ejército libanés y establecer un nuevo dispositivo de seguridad en el sur del país.

