Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Israel, Isaac Herzog, transmitió un mensaje de respaldo y aliento a la comunidad judía australiana durante su visita oficial al país, marcada por protestas antiisraelíes en la ciudad de Sídney. “Manténganse orgullosos, judíos y sionistas”, expresó el mandatario en dos actos públicos realizados el martes.
El homenaje se llevó a cabo en el mismo distrito donde tuvo lugar el ataque, perpetrado durante un evento de Janucá organizado por la comunidad judía local. Herzog participó del acto junto al primer ministro australiano, Anthony Albanese, quien lo invitó formalmente a visitar el país tras el atentado.
Según informó la oficina presidencial israelí, ambos dirigentes dialogaron sobre el impacto del ataque, la amenaza del antisemitismo y la necesidad de enfrentar de manera decidida el odio antijudío. Durante su discurso, Herzog calificó lo ocurrido en Bondi como “una expresión estremecedora de odio ciego: odio a los judíos y odio a los valores australianos”, y remarcó que ese tipo de violencia “no tiene lugar en este país ni en ningún lugar del mundo”.

El presidente israelí destacó el rol de Albanese, a quien describió como “un líder mundial importante”, y subrayó que la lucha contra el antisemitismo requiere “medidas amplias y serias”. En ese sentido, agradeció las iniciativas y reformas legislativas impulsadas por el gobierno australiano tras el ataque, orientadas a reforzar el control de armas y a ampliar las herramientas del Estado para combatir el discurso de odio y a los grupos extremistas.
No obstante, Herzog advirtió que el desafío central será garantizar la correcta implementación de esas medidas y evaluar su efectividad a lo largo del tiempo, para evitar nuevos episodios de violencia motivados por el odio.
Antes del acto conmemorativo, el presidente israelí mantuvo un encuentro con familiares de las víctimas del atentado, acompañado por el presidente de la Organización Sionista Mundial, Yaakov Hagoel, y por el titular de la Agencia Judía, el general retirado Doron Almog, en un gesto de acompañamiento a la comunidad afectada.
Tras la ceremonia, Herzog y Albanese compartieron una cena en la residencia privada del primer ministro australiano, como parte de la agenda oficial de la visita, que estuvo centrada en la memoria de las víctimas y en el compromiso conjunto para enfrentar el antisemitismo.

