Itongadol/Agencia AJN.- El presidente venezolano, Nicolás Maduro, llegó al tribunal de Nueva York para que le lean los cargos por narcoterrorismo, tras un breve traslado por el Bajo Manhattan.
Después de que el vehículo que lo transportaba y su esposa, Cilia Flores, entrara en reversa a un garaje del complejo judicial, permanecerá fuera de la vista del público hasta su comparecencia ante el tribunal, prevista para alrededor del mediodía local.

El juez a cargo del caso es Alvin Hellerstein, un judío practicante de 92 años que ha desempeñado un rol central en algunas de las causas más delicadas que ha llevado el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
Si bien el caso tiene importantes implicaciones geopolíticas y ha atraído mucha atención en Israel y las comunidades judías del mundo por la histórica alianza de Maduro con Irán y Hezbollah y sus reiterados ataques a Israel y el sionismo, el magistrado ha enfatizado constantemente a lo largo de su carrera que su identidad personal o religiosa no influye en sus decisiones judiciales.
La condición judía de Hellerstein rara vez se menciona en los medios generales y tiene una reputación de estricta independencia judicial y un meticuloso cumplimiento de los procedimientos.
A lo largo de su carrera, ha intervenido en litigios complejos y políticamente sensibles, incluyendo importantes casos financieros y demandas civiles derivadas de los atentados del 11 de Septiembre. Es conocido por sus fallos detallados y su enfoque metódico en cuestiones probatorias.
Nacido en la Ciudad de Nueva York en 1933, Hellerstein se recibió de abogado en la Universidad de Columbia, trabajó en la Procuraduría Militar y en la faz privada antes de asumir como juez en 2011.
Abogados que lo conocen lo describieron como «duro, metódico y astuto, al mismo tiempo que inflexiblemente justo».
Hellerstein ha dictado fallos en línea u opuestas a las posiciones de la administración Trump.

