Itongadol/Agencia AJN.- Representantes de Rusia, Ucrania y Estados Unidos se reúnen en Abu Dhabi para una segunda ronda de conversaciones destinadas a explorar una posible salida diplomática a la guerra, en un nuevo intento por destrabar el conflicto más grave en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Medios estatales rusos informaron que la delegación de Moscú ya arribó a la capital emiratí, mientras que no hubo confirmación inmediata sobre la llegada de los equipos estadounidense y ucraniano. Las reuniones, previstas para extenderse durante dos días, habían sido postergadas el fin de semana anterior por cuestiones de agenda entre las partes.
El inicio de los contactos se produce en un clima de alta tensión, apenas un día después de que Rusia lanzara un ataque masivo con misiles y drones contra infraestructuras energéticas en Ucrania. Los bombardeos provocaron cortes de electricidad y calefacción en varias regiones, en medio de temperaturas bajo cero. El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, sostuvo que la ofensiva pone en duda la disposición real de Moscú a avanzar por la vía diplomática.

El principal punto de fricción en las negociaciones sigue siendo el futuro de los territorios ocupados en el este del país. El presidente ruso, Vladimir Putin, exige que Ucrania retire sus fuerzas de amplias zonas del Donbás y busca el reconocimiento internacional de los territorios tomados desde el inicio de la invasión. Kiev, en cambio, plantea que cualquier acuerdo debería congelar el conflicto a lo largo de la actual línea del frente y rechaza retiradas unilaterales de tropas.
La delegación ucraniana está encabezada por el secretario del Consejo de Seguridad, Rustem Umerov, mientras que Rusia está representada por el jefe de su inteligencia militar, Igor Kostyukov, sancionado por países occidentales por su rol en la invasión. En la ronda anterior de conversaciones, celebrada también en Abu Dhabi, Estados Unidos participó a través del enviado especial del presidente Donald Trump, Steve Witkoff.
Pese a los reiterados esfuerzos diplomáticos, las posiciones de las partes permanecen alejadas. Sin embargo, la continuidad de los contactos refleja la presión internacional por evitar una nueva escalada militar y explorar, al menos, mecanismos para limitar el alcance del conflicto.

