Itongadol/Agencia AJN.- Ochenta y cinco años después del Farhud, el violento ataque que sacudió a la comunidad judía de Bagdad en junio de 1941, los sobrevivientes y sus familias alertan que uno de los capítulos más traumáticos de la historia judía en el mundo árabe sigue siendo poco conocido, incluso en Israel.
El Farhud —término árabe que puede traducirse como “desposesión violenta”— comenzó el 1 de junio de 1941 y se extendió durante dos días, dejando cerca de 180 judíos asesinados, más de 1.000 heridos y cientos de viviendas y comercios destruidos. Historiadores consideran que aquel episodio marcó el principio del fin para una comunidad judía con más de 2.500 años de historia en Irak.
Moshe Kahtan tenía menos de tres años cuando las turbas irrumpieron en los barrios judíos de Bagdad, pero aún conserva recuerdos de aquellos momentos.

“Cuando comenzaron a golpear nuestra puerta, subimos al techo y mis padres me arrojaron hacia el techo de otro edificio para salvarme”, recordó Kahtan, hoy de 88 años. “Nuestro propietario era musulmán, pero no había sido educado en el odio como otros de su generación. Salió a la calle con un arma y advirtió que dispararía contra cualquiera que intentara atacar a los judíos que estaban dentro.”
“Todavía hoy, muchos años después, sigo teniendo recuerdos repentinos de aquel día”, agregó.
Su hijo, David Kahtan, considera que la memoria del Farhud ha sido relegada durante décadas.
“Recién en los últimos años el Farhud está comenzando a ser conocido en la sociedad israelí”, afirmó. “Pero llega con 85 años de retraso.”

Con el objetivo de revertir esa situación, Kahtan impulsó la realización de una ceremonia conmemorativa en la Residencia Presidencial de Jerusalem, en el primer evento de este tipo dedicado específicamente al aniversario del pogromo. Cerca de 200 personas participaron del acto, entre ellas numerosos sobrevivientes que asistieron junto a hijos y nietos para transmitir sus testimonios a las nuevas generaciones.
Además, se presentó una muestra fotográfica con más de 85 sobrevivientes retratados por la fotógrafa Rona Olshevsky.
“Es una iniciativa personal que se convirtió en una pasión de vida”, explicó Kahtan. “No es mi profesión, pero intento hacer mi parte para que esta historia sea contada.”
El comienzo del fin para los judíos de Irak
En 1941, Irak albergaba una de las comunidades judías más antiguas del mundo, integrada por unas 150.000 personas. Los judíos ocupaban posiciones destacadas en el comercio, la administración pública y la vida cultural del país.
Sin embargo, el Farhud puso de manifiesto cómo el antisemitismo inspirado por la Alemania nazi se había extendido más allá de Europa y había penetrado en el mundo árabe. Los disturbios estallaron tras el fracaso de un golpe de Estado pro nazi encabezado por el ex primer ministro Rashid Ali al-Gaylani y la posterior recuperación del control del país por fuerzas apoyadas por Gran Bretaña.
En ese contexto comenzaron a circular rumores de que los judíos iraquíes habían colaborado con los británicos, alimentando el clima de violencia.
Durante la ceremonia conmemorativa, el presidente de Israel, Isaac Herzog, recordó que “multitudes enfurecidas descendieron sobre los hogares de los judíos de Bagdad, golpeándolos, asesinándolos y hiriéndolos por una sola razón: eran judíos”.
“Han pasado 85 años, pero las olas de odio antisemita continúan creciendo e incluso intensificándose, amenazando la seguridad de los judíos en todo el mundo”, advirtió.
Testigos de la masacre
Entre los asistentes estuvo también Nadia Cohen, viuda del legendario espía israelí Eli Cohen, quien recordó los días previos a los ataques.
Según relató, observó cómo algunas personas marcaban con pintura las viviendas judías para identificarlas fácilmente. Aunque percibió que algo grave estaba ocurriendo, decidió no contarle nada a sus padres.
“Mucho antes de convertirme en la esposa de un espía famoso, ya sabía guardar silencio”, expresó.
La mañana de la festividad de Shavuot, recordó, su padre regresó de la sinagoga horrorizado por las escenas de violencia que había presenciado. Más tarde logró atraer a varios policías hacia el edificio donde vivía la familia ofreciéndoles comida y bebida, una decisión que terminó salvándolos.
Otro sobreviviente, Eddy Mor, recordó haber visto personas asesinadas en las calles mientras intentaba regresar a su hogar. Más tarde, una multitud armada rodeó su casa, pero su padre logró mantenerla alejada utilizando un arma de fuego.
Mor destacó que, junto a quienes participaron de los ataques, también hubo musulmanes que arriesgaron sus vidas para proteger a familias judías.
“Si no hubiera sido por la ayuda de musulmanes, habría habido dos o tres veces más víctimas”, afirmó.
Del Farhud al 7 de Octubre
Durante la ceremonia también se recordó a Shlomo Mantzur, sobreviviente del Farhud cuando era apenas un bebé. Décadas después emigró a Israel y se estableció en el kibutz Kissufim.

El 7 de octubre de 2023 fue asesinado por terroristas de Hamás, que además secuestraron su cuerpo y lo mantuvieron cautivo en Gaza durante 509 días.
Su hermana, Hadassah Lazar, estableció un paralelismo entre ambos acontecimientos.
“Las señales estaban a la vista en Irak y, aunque pensábamos que algo así nunca volvería a ocurrir, fuimos atacados en nuestro propio Estado soberano”, señaló. “El patrón de odio y violencia fue el mismo.”
Los sobrevivientes coincidieron en que preservar la memoria del Farhud resulta fundamental para las futuras generaciones.
“Espero que este acto se convierta en una conmemoración anual, porque los judíos tendemos a olvidar”, concluyó Nadia Cohen. “Debemos preservar la memoria de lo que ocurrió con los judíos de Irak. Nuestro futuro depende de conocer la historia y no olvidarla.”

