Itongadol/Agencia AJN.- La Columbia University mantendrá en funciones a un profesor que elogió públicamente la masacre perpetrada por Hamas el 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel, permitiéndole dictar un curso sobre la historia del conflicto israelí-palestino y el desarrollo del sionismo.
Se trata de Joseph Massad, académico especializado en política árabe moderna e historia intelectual, quien escribió un artículo en el sitio The Electronic Intifada en el que calificó los ataques de Hamas como “asombrosos”, “increíbles” y “extraordinarios”. En ese texto, también glorificó a los terroristas que ingresaron en parapente a un festival de música para asesinar a jóvenes, describiéndolos como la “fuerza aérea de la resistencia palestina”.
Massad sostuvo además que la ofensiva representó un “golpe mortal” a la confianza de los civiles israelíes en su capacidad de protección y se burló del relato bíblico del Éxodo, uno de los pilares de la tradición judía. En su análisis, celebró escenas de israelíes huyendo de sus hogares y afirmó que cientos de miles de personas se habrían visto desplazadas.
Pese a esos antecedentes, el profesor dictará este semestre la materia “Palestinian-Israeli Politics and Society”, que según la descripción oficial de la universidad ofrece un panorama histórico del conflicto y aborda “el desarrollo del sionismo hasta el actual proceso de paz”.
La decisión generó fuertes críticas, ya que se produce en un contexto en el que Columbia asegura estar combatiendo el antisemitismo y la falta de pluralidad ideológica en las aulas. En julio, la presidenta de la universidad, Claire Shipman, anunció nuevas medidas para abordar denuncias por discriminación, la adopción de la definición de antisemitismo de la International Holocaust Remembrance Alliance y acuerdos de cooperación con la Anti-Defamation League y otras organizaciones judías.
Shipman también afirmó que la universidad no mantendrá vínculos con grupos estudiantiles radicales que promovieron protestas pro-Hamas en el campus y reconoció que el antisemitismo ha sido un problema persistente dentro de la institución. “Desmantelarlo llevará tiempo y probablemente requerirá más reformas”, señaló en ese momento.
Columbia fue una de las universidades estadounidenses más cuestionadas tras el ataque del 7 de octubre, debido a episodios de hostigamiento a estudiantes judíos y expresiones abiertas de odio antisemita. La situación derivó incluso en sanciones económicas por parte del gobierno federal. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había cancelado cientos de millones de dólares en fondos, que luego fueron restituidos tras un acuerdo que incluyó compromisos para reformar los programas de estudios sobre Medio Oriente.
En ese marco, la permanencia de Massad fue cuestionada por especialistas. Asaf Romirowsky, director ejecutivo de Scholars for Peace in the Middle East, afirmó que su continuidad “refleja la reticencia de la universidad a implementar reformas profundas”. Según señaló, permitir que el profesor siga enseñando sobre el conflicto “consolida la falta de diversidad de enfoques y normaliza posiciones extremistas dentro de la academia”.
El caso vuelve a poner en el centro del debate el equilibrio entre libertad académica, responsabilidad institucional y la necesidad de garantizar un entorno educativo libre de incitación al odio.

