Itongadol/Agencia AJN.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su llamado a los ciudadanos iraníes para que continúen protestando contra el régimen de Teherán y tomen control de sus instituciones, al tiempo que advirtió que quienes reprimen las manifestaciones “pagarán un precio muy alto”.
Las declaraciones fueron realizadas durante un discurso en la ciudad de Detroit, centrado principalmente en la situación económica estadounidense, aunque el mandatario volvió a referirse al escenario interno de Irán y a las protestas que atraviesan el país desde hace casi dos semanas.
Trump afirmó que recibe informes contradictorios sobre la cantidad de manifestantes muertos, pero insistió en que los responsables de la represión deben ser identificados. “Guarden sus nombres”, dijo, en referencia a funcionarios y fuerzas de seguridad iraníes involucradas en el accionar contra los manifestantes.
En el mismo discurso, el presidente estadounidense confirmó que canceló todos los contactos y reuniones con funcionarios iraníes hasta que, según sus palabras, “cese la matanza sin sentido de manifestantes”. También reiteró un mensaje dirigido directamente a quienes se movilizan en Irán: “La ayuda está en camino”.
Trump recordó además que anunció recientemente la imposición de un arancel del 25% a cualquier país que mantenga relaciones comerciales con Irán, aunque no brindó precisiones sobre cómo se aplicará la medida ni cuáles serían los mecanismos de control.
Al cerrar su referencia al tema, el mandatario aseguró que Irán “era un gran país” antes de la llegada del actual régimen y sostuvo que la situación actual es “frágil”. En ese marco, afirmó que un escenario similar podría haber ocurrido en Estados Unidos si no hubiera ganado las últimas elecciones presidenciales.
Las declaraciones de Trump profundizan el endurecimiento del discurso de Washington hacia Teherán en medio de las protestas internas y podrían tener impacto en el plano diplomático y económico regional.

