Itongadol.- Un informe de la organización Open the Books revela que la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) destinó fondos públicos a programas de diversidad, equidad e inclusión y a respaldar a profesores que realizaron declaraciones consideradas radicales y anti-Israel, generando críticas sobre el impacto de estas iniciativas en la comunidad judía del campus y en el clima académico.
Itongadol.- La Universidad de California, Los Ángeles, ha utilizado millones de dólares de los contribuyentes para financiar sus programas de diversidad, equidad e inclusión y para apoyar a miembros del cuerpo docente que han realizado comentarios «radicales» contra Israel, según un informe del 13 de agosto de la organización sin ánimo de lucro Open the Books.
El reporte, difundido inicialmente por el New York Post, documenta declaraciones de profesores de la universidad, entre las que destacan comparaciones entre la retórica alemana y la de Israel hacia los palestinos y afirmaciones de que el sionismo en Israel “ha asumido el manto de la supremacía blanca”.
Entre los docentes citados se encuentran titulares de cátedras y posiciones dotadas, varios de los cuales parecen contar con permanencia. Daniel Mariaschin, CEO de B’nai B’rith International, criticó a las universidades estadounidenses: “Al contratar a profesores así, están aprobando la adoctrinación ideológica, no promoviendo la curiosidad intelectual. El sistema de la Universidad de California merece una ‘F’ por estas contrataciones imprudentes y sin sentido”.

El informe indica que la UCLA recibió millones de dólares en subvenciones federales, incluyendo fondos de la National Science Foundation, destinados a programas de diversidad en los últimos años. Christopher Neefus, vicepresidente de comunicaciones de Open the Books, subrayó: “Apoyamos los derechos de libertad de expresión en todos los debates, pero los contribuyentes no deberían financiar el radicalismo mediante el Departamento de Educación o subvenciones federales de investigación”.
El rabino Dovid Gurevich, director de la Chabad House en UCLA, afirmó que estas iniciativas “han sido perjudiciales para el clima académico y la meritocracia en general, y especialmente para los estudiantes, el personal y los docentes judíos”. Agregó que algunos profesores continúan difundiendo discursos de odio, falsos e inflamatorios que “no solo invierten inmoralmente la narrativa del Holocausto, sino que además fomentan la marginalización, el ostracismo, el acoso y la violencia contra las comunidades judías”.
Mary Osako, vicerrectora de comunicaciones estratégicas de UCLA, defendió a la institución y señaló que “la colaboración con el gobierno federal promueve atención médica vital, investigación e innovación económica en California y en todo el país”. Añadió que la universidad ha sido “claramente contundente” en indicar que el campus no es lugar para el odio hacia los judíos y que se han tomado medidas concretas para combatirlo, incluyendo la creación de una iniciativa contra el antisemitismo a principios de este año.
Fuente: Jewish News Syndicate.

