Itongadol/Agencia AJN.- El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, afirmó que algunos sectores proisraelíes en Estados Unidos cometen dos errores al abordar el debate sobre Israel y la política exterior estadounidense: no diferenciar entre los intereses de ambos países y equiparar cualquier crítica al gobierno israelí con antisemitismo.
Durante una entrevista con la comentarista conservadora Allie Beth Stuckey, Vance sostuvo que “los estadounidenses que apoyan a Israel cometen dos errores críticos”.
“Por un lado, no distinguen entre los intereses de Estados Unidos y los de Israel, porque no siempre son los mismos. Y por otro, confunden las críticas a un gobierno en particular con el odio a los judíos”, afirmó.
El vicepresidente agregó que considera que el antisemitismo es un problema serio, pero advirtió que utilizar esa acusación de forma indiscriminada puede terminar debilitando la lucha contra ese fenómeno.
“Si todo es antisemitismo, entonces nada es antisemitismo”, señaló. “Tenemos que tener cuidado de no acusar a alguien de antisemita simplemente porque tiene una diferencia de opinión sobre un tema de política exterior”.
Las declaraciones se producen mientras Vance defiende públicamente el memorando de entendimiento firmado entre Estados Unidos e Irán, un acuerdo que generó preocupación en Israel y críticas de dirigentes israelíes y de sectores republicanos alineados con Jerusalem.
Consultado sobre quienes rechazan el acuerdo argumentando que Israel lo considera perjudicial, Vance respondió que la opinión israelí es importante, pero que ambos países tienen intereses distintos.
“Muchas veces escucho el argumento de que ‘Israel cree que esto es malo, por lo tanto es malo’. Mi reacción es que la opinión de Israel importa, pero en última instancia son países diferentes”, sostuvo.
Al mismo tiempo, reconoció que existe otro fenómeno dentro del debate político estadounidense: personas que atribuyen cualquier desacuerdo con la administración Trump a la influencia de Israel.
“Eso también está mal y puede derivar en lugares muy oscuros”, advirtió.
Vance concluyó que tanto el gobierno de Trump como sectores de la derecha estadounidense todavía están definiendo cómo abordar estas cuestiones. “Debemos distinguir entre un desacuerdo legítimo y el odio étnico. Es parte del proceso de encontrar un equilibrio”, afirmó.

