Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reiteró durante sus reuniones en Washington su intención de reducir de forma gradual la dependencia israelí de la ayuda militar de Estados Unidos y reemplazarla por una relación de cooperación estratégica, según reveló un alto funcionario israelí.
De acuerdo con la fuente, Netanyahu abordó el tema en encuentros separados con el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y con el enviado especial Steve Witkoff.
«Quiero pasar de la ayuda a la asociación», afirmó el primer ministro, según el funcionario.
El actual memorando de entendimiento entre ambos países, que garantiza a Israel 3.800 millones de dólares anuales en asistencia estadounidense, vence en 2028, pocos meses antes de que concluya el segundo mandato del presidente Donald Trump.
De cara al próximo acuerdo, Netanyahu propone eliminar progresivamente durante una década las subvenciones destinadas al financiamiento militar extranjero, que actualmente ascienden a 3.300 millones de dólares anuales, mientras mantendría la asistencia para el programa de defensa antimisiles, que ronda los 500 millones de dólares por año.
Además, el jefe de gobierno israelí planteó la creación de un fondo conjunto entre Estados Unidos e Israel de aproximadamente 16.000 millones de dólares destinado a la investigación y el desarrollo de nuevos sistemas de armamento.
Según el funcionario, legisladores republicanos expresaron su preocupación por el costo político que implicaría respaldar una reducción de la ayuda a Israel, por lo que Netanyahu les aseguró que sería él quien impulsaría públicamente la iniciativa.
La fuente sostuvo que el primer ministro considera necesario avanzar en esa dirección debido al deterioro del apoyo a Israel dentro de ambos partidos estadounidenses y a la necesidad de que la seguridad israelí no dependa de los cambios políticos en Washington.
En ese marco, Netanyahu también ordenó al sector de defensa israelí desarrollar un avión de combate propio en un plazo de diez años, aunque reconoció que probablemente no alcance el nivel de tecnología furtiva de los cazas F-35 fabricados en Estados Unidos.

