Itongadol/Agencia AJN.- Rahmanullah Lakanwal, un ciudadano afgano de 29 años acusado del ataque armado que dejó dos efectivos de la Guardia Nacional muertos a pocos metros de la Casa Blanca, se declaró inocente de los cargos de homicidio en primer grado y asalto. La comparecencia inicial se realizó por videoconferencia desde la cama del hospital donde permanece internado tras recibir un disparo durante el incidente.
Según la acusación, Lakanwal abrió fuego el 26 de noviembre contra integrantes de la Guardia Nacional de West Virginia desplegados en Washington por orden del presidente Donald Trump. En el ataque fueron alcanzados la especialista Sarah Beckstrom, de 20 años, y el sargento Andrew Wolfe, de 24, quienes habían sido trasladados en estado crítico. Beckstrom murió poco después y Wolfe falleció horas más tarde, según confirmó el gobernador Patrick Morrisey.

El ataque ocurrió alrededor de las 14:20, muy cerca de la estación de metro Farragut West, una zona céntrica y altamente transitada. La Policía Metropolitana desplegó un operativo inmediato, acordonó el área y pidió a residentes y trabajadores evitar la zona. De acuerdo con los primeros informes policiales, el atacante fue “neutralizado” en el lugar, donde equipos forenses y unidades especiales recuperaron evidencia para establecer la secuencia exacta de los hechos.
Como medida de precaución, la Casa Blanca fue puesta en confinamiento temporal, levantado más tarde una vez que las autoridades declararon controlada la situación. El presidente Trump, que se encontraba en Florida antes del feriado de Acción de Gracias, fue informado de inmediato y siguió recibiendo actualizaciones de seguridad, según fuentes oficiales.
Durante la audiencia preliminar, el abogado de Lakanwal ingresó la declaración de inocencia en su nombre. La Fiscalía aún no presentó detalles sobre un posible motivo, y las autoridades federales y locales mantienen abiertas todas las hipótesis mientras avanzan con las pericias y el análisis de los registros recuperados en la escena.
La Guardia Nacional continúa en contacto con las familias de Beckstrom y Wolfe, mientras el caso avanza hacia las próximas etapas judiciales.

