Los antiguos ganadores Grecia, Portugal, Serbia y Suecia se enfrentarán al Estado judío en un concurso musical ensombrecido por boicots y protestas antiisraelíes.
Itongadol/Agencia AJN.- El sorteo realizado este lunes determinó los países contra los que competirá Israel en la primera semifinal del Festival de la Canción de Eurovisión el 12 de mayo en Viena, en una edición del certamen en la que cinco países que se retiraron por la participación del Estado judío.
El mayor evento musical televisado en directo del mundo inicia su 70ª edición inmersa en su mayor boicot político hasta la fecha, con solo 35 países que participarán, la cifra más baja desde que se ampliaron las inscripciones en 2004.
Israel competirá contra otros 14 países, incluidos antiguos ganadores de Eurovisión como Estonia, Finlandia, Grecia, Portugal, Serbia y Suecia, por lugares en la final del 16 de mayo, según reveló el sorteo en el Ayuntamiento de Viena.
Israel todavía no eligió quién lo representará en el concurso, un puesto otorgado al ganador del reality “Hakochav Haba” (Rising Star). La final del programa se emite el 20 de enero.
En la otra semifinal, que se celebrará el 14 de mayo, los 15 países que pugnan por un lugar incluyen a antiguos ganadores Azerbaiyán, Dinamarca, Letonia, Noruega, Ucrania y Suiza.
De cada semifinal, las diez canciones que obtengan más puntos del jurado combinados con el voto del público se clasificarán para la final.
Austria, país anfitrión, y los mayores contribuyentes financieros —Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido— se clasifican automáticamente para la final.
Las radiodifusoras públicas de Islandia, Irlanda, Países Bajos, Eslovenia y España anunciaron que boicotean el evento de este año debido a la inclusión de Israel, argumentando que sería inconcebible participar dado el número de civiles muertos en Gaza en la guerra de Israel con Hamás, que comenzó tras la masacre de la organización terrorista palestina el 7 de octubre de 2023, y que se detuvo hace unos dos meses con un alto el fuego mediado por Estados Unidos.

Israel, por su parte, rechazó categóricamente estas acusaciones, asegurando que buscó minimizar las bajas no combatientes mientras luchaba contra un enemigo incrustado en infraestructura civil.
La furia antiisraelí ensombreció fuertemente los dos concursos recientes, con titulares dominados por protestas, amenazas, abucheos y drama. Esa furia generó una reacción entre los espectadores proisraelíes, que se movilizaron para votar por Eden Golan en 2024 y Yuval Raphael en 2025, llevándolos a lo más alto en el voto popular.
Los miembros de la Unión Europea de Radiodifusión (EBU, por sus siglas en inglés) decidieron el mes pasado no expulsar a Israel del concurso. Durante una conferencia de la EBU, sus miembros votaron abrumadoramente a favor de aceptar un paquete de reformas destinado a aliviar algunas de las preocupaciones planteadas sobre la participación de Israel.
El voto fue visto como un referéndum de facto sobre la inclusión de Israel, ya que se dijo a los miembros que solo se realizaría un voto explícito sobre Israel si las reformas no recibían apoyo mayoritario.
La decisión de mantener al Estado judío en la competencia provocó la indignación de muchos de los fanáticos más devotos del concurso, así como de algunos participantes pasados. El mes pasado, Nemo, ganador de Eurovisión 2024, dijo que devolvía su trofeo a la EBU en protesta por la decisión, y Charlie McGettigan de Irlanda, quien ganó en 1994, dijo que haría lo mismo.
El espectáculo del año pasado atrajo a unos 166 millones de espectadores, según la EBU, más que los aproximadamente 128 millones que Nielsen estima que vieron el Super Bowl de la Liga Nacional de Fútbol Americano.
Austria es la sede del concurso en Viena después de que su representante JJ ganara en Basilea, Suiza, el año pasado.

