Con profundo dolor comunicamos el fallecimiento de nuestra querido Jim Z»L.
Nació en Bagdad, Irak en 1929 y emigró a los Estados Unidos, donde se graduó en Economía.
En sus palabras: “Después de la Segunda Guerra Mundial había mucho idealismo sobre cómo construir un mundo mejor y fue eso lo que me hizo entender e incorporar lo que debe ser la responsabilidad de un ciudadano, tomar responsabilidades con el entorno, sea la comunidad, el país o la cultura en la que se participa”.
En 1955 llegó a la Argentina para desarrollar su actividad empresarial en la industria textil y hotelera.
Con una vida intensa, significativa y sensible a las necesidades humanas, Jim se propuso ser protagonista. Hombre de pocas palabras y grandes acciones, fue mentor, lideró y apoyó causas fundamentales para el futuro de la humanidad. Su fuerte identificación y compromiso con la educación y el Estado de Israel, lo acercaron a nuestra institución.
En 1981 se incorporó a los Amigos Argentinos y en 1992 concretó la creación de un Centro en la Universidad Hebrea, para seminarios interdisciplinarios, dirigido a personalidades centrales en la toma de decisiones: el “Instituto Shasha para Estudios Estratégicos”. En el año 2018 comenzó a funcionar el “James Shasha Complex for Psychological Sciences” destinado a estudios e investigación.
La Universidad Hebrea lo nombró Miembro Honorario en 1992 otorgándole además el título de Doctor Honoris Causa en el año 2000.
Los Amigos Argentinos encontraron en Jim a un generoso anfitrión dado que, desde el primer Simposio de Punta del Este en 1989, abrió las puertas de su residencia para agasajar a las delegaciones participantes y numerosas personalidades y líderes de Israel y del mundo fueron recibidos por él.
En 2013, por decisión unánime de los Amigos Argentinos y con el beneplácito de las autoridades de la Universidad Hebrea en Jerusalem, fue distinguido con el Premio Scopus “por su permanente apoyo a la Universidad y por promover un digno y humilde modelo de liderazgo comunitario”.
Paralelamente a su actividad en pro de la Universidad Hebrea y otras instituciones de bien público, creó en Buenos Aires la escuela Arlene Fern, en memoria de su hija.
Desarrollador incansable y preocupado por la continuidad, Jim fue un ferviente promotor de la integración de las jóvenes generaciones al activismo: “Los jóvenes pueden hacer un aporte muy interesante, así como la Universidad puede ofrecerles múltiples perspectivas”.
Su legado será fuente de inspiración y su obra trascenderá por siempre.