Itongadol.- Se acerca una nueva temporada de verano e Iton Gadol entrevistó a Pablo Reisman, el presidente del Centro Comunitario Kadima, para conocer su actualidad y sus propuestas.
– Estamos trabajando a full. Tengo, gracias a D’s, un equipo de jóvenes, que pueden ser todos mis hijos porque el de más edad creo que tiene 48 años, y la verdad que es el futuro de Kadima. Yo soy el presente y un poco del pasado, pero estamos ahí, en primera línea, peleando… En estos últimos 2 años hemos trabajado de una manera brutal porque prácticamente era una selva: no se cortaban las plantas… Estamos haciendo un trabajo en tres partes: ponerlo estructuralmente en valor, la parte deportiva y la parte cultural. Hoy, Kadima tiene muy buenos profesionales trabajando. Tenemos todos los problemas que tienen todas las instituciones: la escasez de dinero, el esfuerzo que estamos haciendo… Ahora mismo estamos renovando dos canchas con la colaboración de los socios de pádel. Ellos pusieron la plata, ellos están haciendo el trabajo y, de verdad, no tengo más que agradecimiento para ellos. Hemos hecho una concesión de tenis hace 2 años, que está funcionando. Ya tenemos cuatro canchas que son de lo mejor que hay en la República Argentina. Faltan dos, y vamos despacio porque tenemos muchas cosas que arreglar… Todo eso en el aspecto estructural. En el aspecto deportivo tenemos una Dirección de Deportes que está trabajando muy bien, con esos mismos problemas… Hay un chico que nació en Kadima al que le vemos mucho futuro para trabajar con nosotros. Estamos 10 pasos adelante de cuando tomamos la dirección de Kadima. Estamos tratando de tener a la gente que corresponde, el personal está colaborando con nosotros a full… En la parte cultural, tenemos un director de Cultura que me gusta mucho. A veces, esa gente necesita que la apoyes y si el presidente o la Comisión Directiva no le dan el lugar que corresponde, las cosas no van…
– Kadima es una institución que tiene generaciones encima… ¿Es mito o realidad que las instituciones sociodeportivas chicas no tienen un buen futuro?
– Nada es mito en función del trabajo que hagan los askanim: si los askanim no trabajan, deja de ser un mito y termina siendo una realidad; pero si los askanim trabajan y le ponen fuerza, como en este momento están poniendo en Kadima, tengo plena confianza de que este va a ser el año del despegue del nuevo Kadima… Creo que Kadima tiene algo que la caracteriza sobre las demás. Primero, su trayectoria. Segundo, que tenemos casas, bungalow… O sea, los clubes que no tienen lugares donde quedarse a pernoctar, pasar un fin de semana, están complicados porque la gente no tiene compromiso. La gente que va, mañana se va a otro club. No tiene que levantar una casa, no tiene que hacer nada… Tenemos que apuntar a la parte cautiva de la gente. O sea, que venga más gente que viva no definitivamente. Tenemos ocho familias que viven en el club, pero no me refiero a eso… Que se arraiguen, que sean cautivos, y apuntamos a que vengan matrimonios con chicos. Es muy difícil porque la situación no es la mejor, pero bueno…
– ¿Hay matrimonios jóvenes?
– Muchos. Algunos nuevos, otros «viejos»… Algunos se fueron… Se fue mucha gente de Kadima… Cuando dejé la presidencia en 2017, teníamos 1.150-1.200 socios y hoy tenemos 600 y pico con toda la furia… Contando lo deportivo, creo que tenemos 700 y pico… Despacito estamos empezando a recuperar socios…
– ¿Es solo un problema de Kadima o general de las sociodeportivas? Hubo una pandemia, crisis económica…
– La pandemia nos destrozó… Además, no se le dio la importancia… Uno ahí tenía que tener presencia, tratar de que los socios no se fueran, hacer un trabajo de campo… Yo soy muy de eso… Camino el club constantemente, hablo con la gente… Me conocen… Hace 44 años que estoy en el club, así que… Creo que somos tres los más viejos del club… Entonces, tengo el alma en Kadima… Hace un tiempo dije que no iba a volver más, pero no pude aguantar porque un grupo de chicos me pidió que lo acompañara…
– ¿Hay casas disponibles? ¿Cuáles son las oportunidades para un socio nuevo?
– Tenemos casas o bungalows… En esa época que salimos teníamos algunas casas en venta… Todavía hay alguna, también hay bungalows para alquilar… Justo viene la renovación: tenemos 72 bungalow, ahora renovamos 31… Creemos que no vamos a tener problemas, por lo que vemos de la gente. Creo que tendremos tres vacíos… Estamos en vísperas de salir de un gravísimo problema, que es que las casas no se podían escriturar… Muchas casas las teníamos escrituradas, pero más de la mitad no y cuando las fuimos a escriturar, nos encontramos con problemas legales y todo eso, que ya están definitivamente solucionados… Me costaron apenas 16 años de trabajo, de caminar la provincia (de Buenos Aires), las (diferentes) gobernaciones…
– ¿Y cuál es el secreto?
– El trabajo constante. Si lo abandonás, finalmente te vas… Es como si abandonaras un negocio… Quien conduce la Comisión Directiva tiene que estar sí o sí… Y además, estamos (muy bien) ubicados… Es un privilegio que tenemos… Tenemos una entrada que no habilitamos porque se entra por las casas, pero estamos a dos cuadras de la autopista… Y Moreno, esa parte, es muy tranquila… No hemos tenido inconvenientes. Le brindamos a la gente mucha seguridad. Estamos trabajando continuamente para eso, y la verdad que la gente no se puede quejar.

– ¿Qué le proponen a una nueva generación de padres jóvenes para ser parte de Kadima?
– Kadima tiene muchas cosas buenas para los papás jóvenes. Primero, porque es un club que tiene 10 hectáreas, por lo que a tus hijos los ves todo el día y a cualquier hora. Segundo, tenemos, por ejemplo, un Kinder que está funcionando maravillosamente bien. Acabamos de hacer un majané con 138 pibes. Batimos todos los récords… Nunca había habido tanta gente en un majané. Los chicos vinieron maravillados… Por primera vez tengo a mis nietos en el club y están fascinados. Llega el viernes a la noche y ya se quieren venir para el club. Están desesperados… Estamos creciendo continuamente, pensando en eso: apuntamos a los matrimonios jóvenes. Después, llegan los sábados a las 3 de la tarde y cada chico se va a su grupo y tiene su madrijá o madrij. Tenemos actividades constantes para ellos y, realmente, estamos logrando volver a tener esa masa crítica que nos serviría para estar mucho mejor.
– ¿Cómo está viendo una persona que dedicó su vida a la gestión diligencial comunitaria el tema de las sociodeportivas en general y el rol que tienen como alternativa para aquellos padres que no les dan educación judía a sus hijos?
– Creo que siempre han habido oportunidades, pero, lamentablemente, la comunidad judía en la Argentina está en descenso. Eso no lo podemos obviar…
– ¿En qué sentido: cantidad de gente o calidad?
– En todo… Generalmente no me gusta hablar de calidad porque eso podría ser estigmatizante, ¿no? A mí me gusta tener un nivel en el cual todos puedan acceder al club porque no es fácil… La situación no es la misma que hace 20, 30, 10 años… Fue cambiando continuamente este tema, y también está la asimilación… No queremos que deje de ser una institución judía que apoya a Israel al 100% y cree en los Cinco Puntos de Jerusalem…
– ¿Qué están previendo para la temporada?
– Justamente saqué una nota dirigida a todos los socios, en la que los invito a que hagan fuerza y trabajen para que más gente se acerque a Kadima. De hecho, en los últimos tiempos vino mucha gente de la zona de Villa Crespo, del Scholem Aleijem… Por eso digo que hemos repuntado un poco…

– ¿Creció la cantidad de socios en los últimos 2 años?
– En los últimos 2 años estamos igual, pero ahora, despacio, empieza a venir gente porque viene la temporada y los que se quieren hacer socios vienen cuando viene septiembre, el tiempo lindo y todas esas cosas… Kadima hoy está totalmente distinto a lo que era hace un tiempo, que tenía muchas falencias… Hicimos vestuarios nuevos; estamos reformando el restaurante, que era un problema; hicimos dos patios de juegos: uno para chiquitos hasta 6-7 años y otro, que lo acabamos de inaugurar, que es para chicos más grandes. Entonces, cubrimos todo el espectro…
– ¿Para la temporada que viene va a haber una campaña para hacerse socio?
– Sí, estamos trabajando en eso. Vamos a ver qué ofrecimiento podemos hacer. Tampoco nos gusta andar hablando de plata… No lo digo con soberbia ni mucho menos: tenés que venir a Kadima porque te brinda todo lo que necesitás… Es un lugar fantástico. Hace 45 años crié a mis hijos ahí y ahora mis nietos o los nietos de otros pueden criar ahí a sus hijos.

