Itongadol.- El representante de Keren Hayesod en Argentina, Marcelo Bancic, mantuvo una entrevista con ItonGadol en el marco de la campaña solidaria que lleva adelante la institución para acompañar y apoyar al pueblo israelí en medio de la guerra con Irán.
“Keren Hayesod, con el apoyo de todas las comunidades judías de la diáspora, transforma la incertidumbre en fortaleza. Para lograr eso cada vez que pasa algo en Israel. En estos momentos, lo estamos haciendo a través de una campaña de solidaridad. El primer objetivo es una asistencia rápida a las municipalidades afectadas. Vimos los misiles que cayeron en Beer’sheba, Ramat Gan y Beit Shemesh. El Keren Hayesod llega al lugar donde pasan estos hechos y mira cuáles son las necesidades”, destacó Bancic.
“La respuesta es muy rápida. Estamos ayudando a familias enteras que fueron las más damnificadas en los bombardeos. A cada familia se le da 5.000 dólares. Por otro lado, también está el fondo de víctimas del terrorismo. En el momento que pasa algo como esto, el fondo le da 1.300 dólares a cada persona en menos de 48 horas”, agregó.

-Nada mejor que llegar a esta casa del Keren Hayesod en un momento como este, que yo digo que es la usina de la información y de las acciones que se van a llevar a cabo. ¿Qué está pasando en estas horas?
-Íbamos a hacer una entrevista para hablar de los progresos del año pasado y de todos los proyectos que se pudieron crear en Israel gracias a los donantes de Argentina, ya sea de refugios, refugios móviles, fondos de huérfanos, rehabilitación, educación o para las actividades juveniles. Pero estamos en una realidad diferente. Estábamos preparando el año 2026 y pasó lo que pasó.
En estos momentos hay incertidumbre y mucho miedo en Israel, hay que entender que el 80% de los ciudadanos están en los refugios cada cinco minutos, están todos en los refugios anti bombas. Hay mucha gente mayor atrapada dentro de sus casas y en los refugios, que no pudieron salir, porque cada cinco minutos están sonando las alarmas. Algo que llama mucho la atención es que el ciudadano israelí está cada vez más preparado para eso. La resiliencia es muy fuerte y consistente. Obviamente que el israelí está cansado de esta situación, pero entiende que es algo inevitable para poder tener una paz duradera en Israel.
-¿Cómo aplicás la palabra incertidumbre en la realidad del Keren Hayesod hoy?
-Incertidumbre por estar hace seis días en esta situación. No hay clases en los colegios, por ejemplo. Digo incertidumbre como un aspecto de la vida diaria, no en un sentido político. Justamente, si lo tengo que llevar hacia el Keren Hayesod, lo que el Keren Hayesod está haciendo en estos momentos es, con el apoyo de todas las comunidades judías de la diáspora y particularmente acá también de Argentina, poder transformar esa esperanza y esa incertidumbre en fortaleza. Para lograr eso, cada vez que pasa algo en Israel lo estamos haciendo a través de una campaña de solidaridad con dos objetivos principales: el primero es una asistencia rápida a las municipalidades afectadas, vimos los misiles que cayeron en Beer’sheba, vimos el misil que cayó en Ramat Gan y vimos el misil que cayó en Beit Shemesh, que hizo mucho daño.
Hay que entender que las cúpulas que están en Israel no son 100% herméticas y un misil que cae en una de estas municipalidades hace mucho, mucho daño. Estamos hablando de un misil de 12/13 metros con 500 kilogramos de explosivo y la onda expansiva de eso hace muchísimo daño. Y las municipalidades en estos casos son las primeras en responder a la gente. Es decir, llegar al lugar, empezar a sacar a los heridos, empezar a evacuar y ver a dónde ubicar a tanta gente y empezar a ayudarlos también en lo inmediato y a largo plazo a nivel psicológico y de traumas mentales, empezando lo antes posible.
Estas municipalidades lo primero que hacen es hablar con el Keren Hayesod. El Keren Hayesod llega al lugar donde pasan estos hechos y mira cuáles son las necesidades. Nadie mejor que las municipalidades para saber cuáles son las necesidades, por eso nosotros a veces recibimos los pedidos de esas necesidades recién después de que están pasando los hechos en vivo y en directo. Nos piden a nosotros la ayuda que necesitan.
Keren Hayesod: “Damos una fuerte respuesta en tiempos de guerra, transformando la incertidumbre en fortaleza”
— ITON GADOL es Israel y las comunidades judias (@Itongadol) March 6, 2026
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-Esto recién comenzó hace seis días, estamos hablando de una respuesta muy rápida.
-Sí, la respuesta es muy rápida. Estamos ayudando al desalojo de familias enteras que fueron las más damnificadas en los bombardeos. A cada familia se le da 5.000 dólares. Por otro lado, también está el fondo de víctimas del terrorismo, que es un fondo con el que nosotros venimos trabajando. Hemos hablado mucho de esto, porque lamentablemente en los últimos dos años y medio hemos trabajado mucho con ellos. El dinero que llega directo al fondo es un dinero que el fondo, en el momento que pasa algo como esto, le da 1.300 dólares a cada persona en menos de 48 horas.
-Estamos hablando de una gran mesa en un gran lugar, que tiene todos los mapas de Israel y la ayuda se va generando automáticamente. Para aquellos que no saben, ¿qué es ese espacio?
-Ese espacio en el que vos estuviste es el centro de operación del fondo de víctimas del terrorismo, que es operado por la Agencia Judía, y nosotros los ayudamos a hacer toda la recaudación. En el momento en el que pasa algo, enseguida se activa el centro de operaciones. Si hay algún herido se lo visita en el hospital, se ayuda a los familiares para que puedan ir a visitarlo y darles en la mano un cheque en efectivo para que puedan seguir. Hay que entender que en el momento que cae un misil y rompe decenas de kilómetros a la redonda, esa persona que salió de ahí lo hizo sin nada, con un bolsito con un poco de plata y el pasaporte, con algo de comida, y se fue. Ni que hablar si le pasó algo físicamente. La Municipalidad lo saca y lo lleva a un hotel, pero no tiene nada.
Entonces el fondo le da un cheque de 1.300 dólares y con esa plata la gente se compra un poco de comida, se compra ropa, tiene que comprarle un par de zapatillas a su hijo, etc. Esa es una primera ayuda, y lo más importante de esta primera ayuda es que llega en menos de 48 horas y que no hay nada burocrático en el medio. No hay que empezar a llenar papeles. Tuvo un problema y vamos a activarlo en el primer instante.
-¿Esto nunca se desactivó desde la masacre del 7 de octubre?
-Exacto, el fondo sigue trabajando todo el tiempo porque ayuda a la gente a corto y a largo plazo. En este tiempo, y la última emergencia fue en junio, estuvimos ayudando a chicos vulnerables del sur y del norte a que vayan a un majané, a que salgan un día a jugar al fútbol, a que vayan un día a distraerse un poco. Ese es el trabajo también a largo plazo.
-El Keren Hayesod desde siempre es el lugar más específico y representativo para que la ayuda formalmente se active donde es necesaria.
-Sí, dos puntos al respecto. El primero, lo que estamos hablando fue creado por nuestros abuelos, ellos crearon el Estado de Israel. Aquellos que fueron los pioneros y se fueron a Israel y aquellos que vinieron desde Europa y crearon con una mano atrás y otra adelante. Crearon comunidades, un colegio judío, un cementerio judío, una Kehilá y también ayudaban a la creación del Estado de Israel. Menciono esto porque el compromiso nuestro hoy en día, para continuar con el recorrido de nuestros abuelos, y el de todos nosotros, es ayudar para que Israel siga existiendo y fortalecerse. No estamos hablando solamente de reconstrucción, estamos hablando de hacer un Israel más fuerte. Ese es el primer punto.
El segundo punto, ¿por qué el Keren Hayesod? Hay muchas organizaciones, la gran mayoría trabajan también a través del Keren Hayesod, que es el ente principal, a través de la Knesset también, porque hay una ley para recaudar fondos para mandar a Israel. ¿Por qué el Keren Hayesod? Porque el Keren Hayesod va a los más necesitados. No es que nosotros creamos un proyecto porque este proyecto va a ser bueno para recaudar dinero o porque nos parece un proyecto excelente para la reconstrucción y el fortalecimiento de Israel. Los proyectos se crean por las necesidades que pasan en el terreno en ese mismo momento.
Estamos hablando de lo micro y de lo macro. Si nosotros vamos a hacer un jardín de infantes en un kibbutz o en una ciudad en particular, es porque creemos que esa gente tiene que ir a vivir ahí. Esto es sionismo al 100%. Nosotros tenemos que incentivar a que la gente vaya a vivir ahí, porque tenemos que poblar el sur y el norte de Israel. Para que eso pase la gente tiene que tener la mejor salud, la mejor ubicación y la mejor seguridad.
-Más allá de la política, lo que estás diciendo es lo que decía Ben Gurión.
-Esa es la misión, y gracias por la comparación. Esa es la misión, sionismo al 100%. Si nosotros no empezamos con ese trabajo y con la reconstrucción del norte o con la ayuda al sur, la gente no va a querer volver. Más del 30% de la población todavía no volvió a sus hogares desde el 7 de octubre. La gente mayor, hoy por hoy, hace 6 días que no puede salir de sus casas. Una persona de 75/80 años, no puede salir a la calle, porque si le agarra la sirena en la calle no puede correr. Entonces se tiene que quedar al lado de un refugio, ya sea en su propia casa o en el refugio público en su edificio o en un refugio público de la municipalidad. Y esas personas mayores tienen que ser ayudadas, porque no pueden ir a un supermercado en estos momentos. Lo que estamos haciendo en ese proyecto, junto con la Agencia Judía y junto con AMIGUR, es llevarles canastas de comida para que tengan ahí. No es que son pobres y necesitan comida, pero no pueden salir a hacer las compras en el supermercado.
Los edificios de AMIGUR (residencias para personas mayores en situación de vulnerabilidad o sobrevivientes de la Shoá) tienen un refugio por piso. Hay muchos donantes de acá en Argentina que ayudaron a remodelar los edificios y con eso se creó un refugio por piso. La comunidad AMIJAI, por ejemplo, lo hizo hace cuatro años, y eso es de un valor increíble. Que la gente pueda seguir viviendo donde quiere y empezar a habitar otros lugares de Israel para que tengan la mejor educación y salud. Estas personas mayores estando ahí en AMIGUR tienen la mejor salud y la mejor seguridad, y para que eso pase ayudan donantes de Argentina, Australia y Francia.
-Para los que lean esta nota y quieren saber qué está haciendo el Keren Hayesod, cómo pueden ayudar y cuáles son las emergencias, ¿qué les decís?
-Pueden contactarse con nosotros en https://kerenhayesod.org.ar/ o en Instagram @kerenhayesodargentina
Nosotros en estos momentos estamos trabajando a través del fondo, ayudando a las familias que pierden todo en segundos, que reciben una subvención de emergencia rápida de 1.300 dólares. Ayudamos a las municipalidades locales, que son los primeros en responder a cualquier tipo de crisis dentro de sus comunidades. Ellos saben más que nadie cuáles son las necesidades de sus comunidades. Se trata de brindar una asistencia inmediata a todas las familias. Ahí estamos trabajando con una donación de 5.000 dólares que llega directamente a las municipalidades para pagar las necesidades de la propia comunidad. También si alguien necesita apoyo psicológico a corto y largo plazo. Hay q entender que las obras sociales, a través de las asistentes sociales, están trabajando 24/7 para las municipalidades, y ahí también tenemos que estar.
-El mundo no judío habla de la resiliencia y de cómo funciona el resguardo de los ciudadanos ante estas emergencias y ataques brutales, situaciones en las que los israelíes pueden hacer su vida y luego volver a los refugios. Hay algo que es como un arma secreta. Y también la ayuda y la implementación rápida e inmediata de esta ayuda, después de décadas de guerra, también es un ejemplo para el mundo. ¿Dónde está el secreto de esto?
-En los valores judíos. El secreto está en los valores judíos. El pueblo judío cree en la vida, el pueblo judío tiene a través de toda la historia y a través de todo lo que pasó desde Abraham hasta las últimas emergencias. El pueblo judío tiene una resiliencia que ningún otro pueblo tiene. El valor del pueblo judío, de que cada judío es responsable de otro judío, ese es el secreto de un pueblo. Que estemos acá trabajando en el Keren Hayesod y un judío de Buenos Aires, de Rosario, Córdoba o Misiones, esté ayudando a un judío que está en Beit Shemesh, y que no se conocen, si eso no es el pueblo judío, si esos no son los valores del pueblo judío, yo no entiendo nada. No hay otro pueblo que pueda hacer y que haga lo que hizo el pueblo judío y el Estado de Israel y en toda su historia.


