Después de tres jornadas repletas de deporte, este lunes terminó una nueva edición de los Juegos Macabeos para Juveniles en Hebraica.
No nos vamos a cansar de destacar lo que significa hoy para la comunidad judía, no solo acá sino en todo el mundo, la posibilidad de juntar a casi 500 deportistas judíos que interactúen deportiva, social y culturalmente durante tres días en una institución comunitaria.
16 instituciones estuvieron representadas en este evento que tuvo 5 deportes (fútbol, hockey, básquet, Futsal y voley) y más allá de los resultados deportivos, que si bien son importantes, especialmente para cada institución, nosotros elegimos quedarnos con estos momentos compartidos que a los chicos y chicas les quedarán guardados para siempre en la memoria.
Para lo estrictamente deportivo, obviamente todos tuvieron su foto, su vídeo, su transmisión y ese valor agregado también es algo que les quedará para compartir con familiares y amigos para la eternidad.


Se terminó un evento que requirió mucho esfuerzo, adaptación constante al contexto y a distintas situaciones que atraviesan todas las instituciones, pero siempre tuvimos clara la idea de seguir construyendo desde la activación y cumplir con nuestros juveniles que esperan este evento cada dos años.
Junto a Hebraica, anfitrión del evento, recibimos a 5 instituciones del interior, dos de Brasil y 8 locales que le pusieron todo el color, alegría y energía al evento y queremos como siempre agradecerle a cada familia, cada dirigencia, cada equipo profesional, cada profe y obviamente a cada deportista por confiar y venir a vivir esta experiencia inolvidable.
En el marco del aniversario de los 100 años de Hebraica, agradecemos también a su dirigencia y equipo profesional por el trabajo conjunto para la realización de los Juegos.
Obviamente también a nuestro equipo de voluntarios y profesionales que pensaron cada situación, cada alternativa y cada propuesta a pesar de muchas dificultades que siempre van apareciendo en el camino.
Esperamos que todos lleguen a sus hogares y les haya quedado un hermoso recuerdo para toda la vida.
¡Jazak Veematz!
¡Am Israel Jai!

