El pasado sábado, el área de Juventud vivió una de sus jornadas más esperadas del año: el último Majanito del 2025. Más de 250 participantes, desde los más pequeños de sala de 4 hasta los adolescentes de 4º año de secundaria, se reunieron para compartir un día pleno de actividades, juegos, amistad y espíritu comunitario.
Desde temprano, los espacios de Juventud se llenaron de risas, energía y color. Los grupos disfrutaron de una tarde cargada de peulot, dinámicas y desafíos pensados para cada edad, donde la diversión se combinó con el trabajo en equipo, la creatividad y los valores que identifican a la comunidad.


Pero la verdadera magia llegó al caer la noche. Los participantes se reencontraron para vivir una experiencia única: un Majanito nocturno repleto de actividades especiales, fogones, golosinas, música, amigos y muchas sorpresas. Fue un cierre perfecto, que dejó en cada janij recuerdos imborrables y la emoción de haber compartido momentos genuinos de conexión y alegría.
El Tzevet de Madrijim fue nuevamente protagonista de esta propuesta, demostrando su compromiso, entrega y pasión. Con su energía y creatividad, lograron que cada participante se sintiera parte de algo más grande, fortaleciendo el sentido de pertenencia y la vida comunitaria.


Desde la organización también destacaron el acompañamiento de las familias circuleras, que con su confianza y predisposición hacen posible que cada encuentro sea un éxito.
Con este Majanito, Juventud despide un año lleno de momentos significativos y ya comienza a preparar lo que será el gran Majané Jofim, el campamento que promete cerrar el 2025 a lo grande.

