Todos los domingos, de 11 a 13 horas, la Sede Canning del Círculo Social Hebreo Argentino se convierte en el escenario de una experiencia que combina encuentro, inclusión y formación laboral. Zman Coffee CSHA es el food truck que brinda a jóvenes con discapacidad la posibilidad de desarrollar habilidades, asumir responsabilidades y acercarse al mundo del trabajo, con el acompañamiento activo de toda la comunidad.
Un café, una charla, un pedido. Detrás de cada una de esas acciones hay mucho más que una simple actividad de domingo. Hay una oportunidad.
Zman Coffee CSHA nació como un proyecto de inclusión pensado para generar un espacio de participación activa para jóvenes con discapacidad. La propuesta busca que puedan desarrollar nuevas habilidades, fortalecer su autonomía, asumir responsabilidades e incorporar herramientas que les permitan acercarse, progresivamente, al mundo laboral.
La iniciativa parte de una premisa fundamental: poner el foco en las capacidades y no en las limitaciones. Por eso, cada tarea dentro del food truck se convierte en una experiencia de aprendizaje. Preparar un pedido, atender a una persona, organizar una tarea, interactuar con un cliente o cumplir con una responsabilidad determinada son acciones cotidianas que permiten incorporar hábitos y herramientas fundamentales para cualquier ámbito de trabajo.





En ese sentido, Zman Coffee no se limita a ser una propuesta recreativa o de integración. También funciona como un espacio de formación y experiencia laboral, que busca preparar a los jóvenes para futuras oportunidades de empleo y ampliar sus posibilidades de desarrollo.
Pero hay otro componente que resulta fundamental para que el proyecto funcione: la comunidad.
Todos los domingos, socios del Círculo se ofrecen voluntariamente para acompañar la jornada y colaborar con distintas tareas, entre ellas la toma de pedidos de los clientes. Su participación permite que los jóvenes puedan concentrarse en sus responsabilidades y, al mismo tiempo, genera un verdadero espacio de encuentro entre socios, familias y participantes del proyecto.
Es una dinámica en la que todos tienen algo para aportar.
Los jóvenes participan, aprenden y adquieren experiencia. Los voluntarios acompañan y ponen su tiempo al servicio de la iniciativa. Los socios se acercan, consumen y se convierten también en parte del proyecto. Y Círculo genera el espacio necesario para que esta experiencia pueda desarrollarse y seguir creciendo.
La respuesta de la comunidad fue positiva desde el comienzo y, domingo tras domingo, Zman Coffee fue consolidándose como una propuesta cada vez más convocante en la Sede Canning. El cafecito se transformó en un punto de encuentro esperado por quienes disfrutan de pasar la mañana en el Club de Campo.
Sin embargo, el verdadero éxito del proyecto no se mide únicamente en la cantidad de cafés vendidos.
Se encuentra en cada responsabilidad asumida, en cada nueva habilidad adquirida, en la confianza que gana un joven al realizar una tarea y en las oportunidades que pueden surgir a partir de esa experiencia.
Zman Coffee busca que la inclusión sea también una puerta de entrada al mundo laboral. Que los jóvenes puedan demostrar sus capacidades, adquirir experiencia, desarrollar autonomía y proyectarse hacia nuevos desafíos.
El desafío es continuar creciendo. Fortalecer el proyecto, sumar nuevas experiencias y seguir generando oportunidades de formación y empleo para jóvenes con discapacidad.
Todos los domingos, de 11 a 13 horas, Zman Coffee vuelve a abrir sus puertas en la Sede Canning.
Hay café, hay algo rico para compartir y, sobre todo, hay una comunidad que decidió involucrarse para que la inclusión pueda vivirse en la práctica.
Porque cuando una oportunidad laboral se convierte en una posibilidad real, no solo transforma la vida de quien la recibe. También transforma a toda la comunidad que decide hacerla posible.
Guido Fainstein
Director de Comunicación CSHA

