Inicio Argentina A tres años de la masacre del 7 de octubre, se realizó un emotivo acto en Buenos Aires con la presencia de familiares de las víctimas

A tres años de la masacre del 7 de octubre, se realizó un emotivo acto en Buenos Aires con la presencia de familiares de las víctimas

Por M S
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Itongadol/Agencia AJN.- A tres años de la masacre del 7 de octubre, se realizó anoche un emotivo acto en el Palacio Libertad de la ciudad de Buenos Aires con la presencia de dirigentes de la comunidad judía argentina, autoridades locales. familiares de las víctimas, que viajaron especialmente para la ocasión, y la flamante embajadora de Israel en Argentina, Ahuva Spieler Reshef.

La ceremonia comenzó con el Himno Nacional argentino y fue conducida por el periodista Alfredo Leuco, quien destacó: “Esta noche, conmemoramos la tragedia más grande y brutal perpetrada contra el Estado de Israel, desde su fundación. Recordamos a las víctimas, acompañamos a sus familias y honramos a aquellos que mostraron su valentía enfrentándose al mal”.

Para la colocación de la ofrenda floral en nombre del Estado de Israel, participaron Ahuva Spieler y el agregado de Defensa, el coronel Amir Guy. Acompañaron Iair Horn, secuestrado y liberado tras 498 días en cautiverio, y Silvia, mamá de Ariel y David Cunio, secuestrados y liberados tras pasar 738 días en cautiverio.

Para la colocación de la ofrenda floral en nombre de la República Argentina, paso al escenario el ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti. Acompañaron Diego, padre de Eitan Snir; Mirta, mamá de Alon Werber, y Noa Beider, prima de Or Avital, asesinados en el Festival de Música Nova.

El acto contó con un emotivo discurso de Natalia Casarotti, mamá de Keshet, asesinado en el Festival de Música Nova.

“Mi abuela llegó a aquí desde Polonia, escapando de los nazis que asesinaron a sus padres y hermana. Mi abuela sobrevivió, llegó aquí y formó una familia. Años después, nací aquí en Buenos Aires y a los tres años emigré con mi familia a Israel. Hoy, más de 50 años después vuelvo a esta tierra de una manera que jamás hubiera imaginado estoy aquí como una madre que perdió a su hijo en el festival Nova el 7 de octubre. Tres años después el mundo empieza a aolvidar, a cambiar el relato de aquel día. Al festival Nova llegaron miles de jóvenes por la música, por los amigos, por la libertad y para bailar hasta el amanecer. 417 fueron asesinados. Entre ellos también estaban nuestros queridos hijos 5 de los padres que llegamos aquí, nacimos aquí en Argentina, construimos nuestras vidas en Israel. Y hoy volvimos juntos al país donde nacimos, tres madres y dos padres sin nuestros hijos”, expresó Natalia Casarotti.

“Keshet, su nombre significa arcoíris. A los 5 años podía caminar sobre sus manos por largas distancias. Todos le decían que tenía que unirse al circo. Le gustaba tanto la pasta a la boloñesa que podría comerse toda la olla él solo. Y no quería ir a la escuela. Amaba los festivales de música y a sus amigos con todo su corazón. Tenía 21 años cuando llegó a Nova para bailar. Y allí fue asesinado. Quiero que recuerden a nuestros hijos por quienes fueron, por cómo vivieron y por todo lo que todavía tenían por vivir”, recordó Natalia Casarotti, en un momento realmente conmovedor, que hizo emocionar a todos los presentes.

“El día después de enterrar a Keshet elegí la vida. No tenía demasiadas opciones. Vivir al lado de la tumba o vivir la vida llevando el recuerdo de Keshet. Como cantaba Mercedes Sosa, gracias a la vida, que me ha dado tanto. Y es tan difícil elegir la vida. Todavía estoy aprendiendo cómo hacerlo. No sigo adelante dejando a Keshet atrás, sigo adelante con él”, destacó.

También se realizó una colocación de ofrenda floral en nombre de los sobrevivientes, en la que participaron Omri Kohavi e Idan Herchovich, sobrevivientes del Festival Nova. Por las familias de las víctimas, participaron Ifat, mamá de Ilay Nachman; y Karina, mamá de Idan Haramaty; asesinados en el Festival Nova.

Para la colocación de la ofrenda floral en nombre de la comunidad judía participaron Osvaldo Armoza, presidente de la AMIA; Mauro Berenstein, presidente de la DAIA; y Federico Nemetsky, presidente de la OSA. Acompañaron Daniel y Jaguit, hermanos de Abi Korin, caído en defensa del Kibutz Jolit.

Durante el acto, la embajadora de Israel en Argentina dio su primer discurso oficial en el país, en el que expresó: “El terror es una herramienta permanente contra Israel y el mundo occidental. Entre estos actores, Irán ocupa un lugar central. Y quizás aquí, en Buenos Aires, no haga falta explicar demasiado lo que significa el terrorismo. Esta ciudad ya lo conoció, lo sufrió en su propio corazón, no una, sino dos veces”, en referencia a los atentados a la AMIA y a la embajada de Israel.

“No es una diferencia de opiniones, no es un desacuerdo político, es terrorismo. Y frente al terrorismo no podemos mirar hacia otro lado. Tenemos que conocerlo, condenarlo y enfrentarlo juntos, porque todos sabemos que quienes recurren al terror necesitan algo todavía más peligroso: que aquello que ayer era impensable, mañana empiece a parecer aceptable. Necesitan construir un nuevo sentido común. Y ese sentido común no se construye solamente con armas y propaganda. También pueden ser financiados, legitimados y difundidos desde espacios que deberían estar dedicados al pensamiento crítico, incluso desde universidades, medios de comunicación y ámbitos académicos donde algunos prefieren disfrazar el odio de teoría y de libertad de expresión, presentar la violencia como resistencia y convertir a las víctimas en responsables. No hace falta nombrar a quienes lo hacen para reconocer sus huellas. Están en los silencios selectivos y en la manera en que ciertos sectores eligen qué vidas merecen ser defendidas”, continuó la embajadora.

“Por eso debemos ser claros frente a quienes financian, sostienen o legitiman organizaciones terroristas. Las palabras importan, porque pueden cambiar la manera en que una sociedad interpreta los hechos. Y este desafío no pertenece solamente a Israel. Tenemos que conocerlo, condenarlo y enfrentarlo juntos”, destacó.

“Siempre recordamos a quienes nos apoyaron y a quienes nos abandonaron en el peor momento de nuestra historia. En este sentido, quiero agradecer al pueblo argentino y al gobierno argentino por su valioso accionar y por haber entendido que frente al terrorismo la ambigüedad también puede tener consecuencias”, subrayó.

Además, Spieler Reshef resaltó: “Todos nosotros sabemos que entre las víctimas y los secuestrados del 7 de octubre hubo argentinos, israelíes y personas de decenas de nacionalidades. Hubo niños, ancianos, jóvenes de un festival de música, activistas que trabajaron por la paz, familias en sus casas, judíos, cristianos y musulmanes. Y así fue como el dolor también llegó a hogares argentinos. Por eso sus nombres y la preservación de sus memorias no pertenecen solamente a la historia de Israel; también forman parte del legado de Argentina”.

Finalmente, los rabinos Jordan Raber y Yedidia Saied, y Eyal Nachman, padre de Ilay Nachman, subieron al escenario para recitar el Kadish.

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