Itongadol/Agencia AJN.- En el marco de su visita oficial a New York para participar de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Argentina, Javier Milei, recibió este martes el galardón ‘‘Ohev Yisrael’’ (Amante de Israel) en la Yeshivá (escuela de estudios religiosos) Darchei Torah de Queens, por su liderazgo global en la defensa del pueblo judío.
Tras recibir el premio, Milei brindó un discurso en castellano y bailó con los estudiantes en la institución educativa.

‘‘Es una elección que debemos tomar día tras día hasta el final de los tiempos. Antes de entrar a la Tierra Prometida, Moisés le habla al pueblo y le dice: ‘Yo he puesto delante de ti y la vida y el bien, la muerte y el mal, porque yo demando hoy que ames al eterno tu D-s, que andes en sus caminos y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y el eterno tu D-s te bendiga’’, expresó el mandatario argentino.
A su vez, Milei remarcó: ‘‘La vida y el bien de un lado, la muerte y el mal del otro, no hay tercer camino, no se dejen engañar, no hay tercer camino. O eligen el bien o eligen el mal. Si eligen el bien, prosperamos, si elegimos el mal, nos hundimos. No hay mucho más que hacer, está todo dentro de nuestras manos’’.

‘‘Pero la Torá no se detiene ahí, va más lejos, porque lo que es verdad para los individuos es también verdad para las naciones, y lo que es verdad para las naciones es especialmente verdad para quienes las gobiernan’’, afirmó.
‘‘El gobernante que honra la ley de D-s no solo prosperará como político, sino que hará prosperar también a su pueblo. El gobernante que la rechaza no solo cae él mismo, sino que arrastra a su pueblo a la miseria. Esta es la responsabilidad más pesada que existe en el libro de proverbios, y está escrito así, cuando dice: ‘Cuando los justos dominan el pueblo se alegra, cuando domina el impío el pueblo gime’’’, agregó Milei.

Finalmente, citando a Moises, Milei señaló: ‘‘Antes de entrar a la Tierra Prometida, Moisés le dice al pueblo: ‘Pondrás rey sobre ti, que no aparte su corazón de los mandamientos, para que prolongue los días en su reino, él y sus hijos en medio de Israel. El rey que obedece la ley perdura, el pueblo que obedece la ley prospera, la nación que honra el orden divino recibe la bendición de ese orden, y la que lo rechaza recibe su consecuencia. No como castigo arbitrario, sino como resultado lógico, inevitable, inscripto en la naturaleza misma de las cosas desde el principio de los tiempos’’.
‘‘Yo lo entendí, y es por eso que gobierno como gobierno. El que tenga oídos que oiga, el que no quiera oír que se haga cargo de las consecuencias, muchísimas gracias a todos’’, concluyó.

