Itongadol/Agencia AJN.- El nuevo monitor neerlandés sobre antisemitismo presentó un panorama preocupante de la vida judía en los Países Bajos.
Si bien el número de incidentes antisemitas registrados descendió un 33% del pico sin precedentes posterior a la masacre del 7 de octubre —421 casos en 2024— a 281 en 2025, las cifras siguen siendo significativamente más altas que los niveles previos a la guerra, cuando las cifras se mantenían en niveles más bajos y relativamente estables, lo que subraya que el antisemitismo continúa siendo un desafío persistente y grave en el país.
Uno de los hallazgos más llamativos del informe es la desproporcionada focalización sobre los judíos. Según el Servicio de Fiscalía de los Países Bajos, en 2025 se registraron 46 casos penales de discriminación antisemita, lo que representa el 26% de todos los delitos de discriminación registrados, a pesar de que los judíos constituyen apenas alrededor del 0,3% de la población neerlandesa.
El reporte también documentó incidentes graves, incluidas amenazas de muerte contra personas judías, amenazas dirigidas a escuelas judías y el acoso reiterado a instituciones judías.
Asimismo, los investigadores identificaron varias tendencias preocupantes, entre ellas un aumento de los incidentes antisemitas en manifestaciones, que pasaron de uno en 2024 a diez en 2025, el uso cada vez más frecuente de analogías con el Holocausto en los debates sobre la guerra en la Franja de Gaza y la reformulación de estereotipos antisemitas tradicionales mediante el uso del término “sionista” en lugar de “judío”.
Además, el informe advirtió sobre una gradual “desjudaización” del Holocausto, ya que las conmemoraciones y el discurso público se refieren cada vez más simplemente a “millones de víctimas”, omitiendo el hecho de que seis millones de judíos fueron asesinados de manera sistemática.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, la comunidad judía de los Países Bajos estaba compuesta por unos 140.000 integrantes; al finalizar el conflicto, solo alrededor de 35.000 seguían con vida. Se estima que cerca del 75% de los judíos neerlandeses fueron asesinados, la tasa de mortalidad más alta entre los países de Europa occidental ocupados por el régimen nazi.

