El rey Carlos III visitó Golders Green para mostrar su apoyo mientras el comisionado indica que el equipo antiterrorista lidera once investigaciones.
Itongadol/Agencia AJN.- El comisionado de la Policía Metropolitana de Londres, Mark Rowley, afirmó que los judíos británicos “no están seguros actualmente en su ciudad capital” luego de una serie de ataques contra la comunidad judía en las últimas seis semanas.
Según reveló en una carta enviada al Comité de Asuntos Internos de la Cámara de los Comunes, las unidades antiterroristas abrieron once investigaciones y arrestaron a 35 personas tras lo que describió como “un período sostenido de ataques” contra judíos en Londres.
Entre los casos investigados figuran el ataque del 29 de abril en Golders Green, donde dos judíos británicos fueron apuñalados, un ataque incendiario contra una ambulancia de Hatzola el 23 de marzo y otros nueve incidentes de incendio o intentos de incendio. Diez personas ya fueron acusadas y una fue condenada.
“Los judíos británicos no están seguros actualmente en su ciudad capital. Esto es inaceptable”, aseguró Rowley en la carta.
La información se conoció mientras el rey Carlos III visitaba el barrio de Golders Green, ubicado al noroeste de Londres, para expresar apoyo a la comunidad judía y reunirse con las víctimas del ataque.

Durante la visita, el monarca se reunió con Shloime Rand, de 34 años, y Moshe Ben Baila, de 76, también conocido como Norman Shine, quienes resultaron heridos en el atentado. También participaron el gran rabino Ephraim Mirvis y el propio Rowley.
Shine, que fue apuñalado en el cuello cerca de una parada de colectivos, dijo que sintió una “calidez genuina” por parte del rey. “No soltó mi mano. Es el rey, pero sentí una preocupación auténtica”, relató.
El principal sospechoso del ataque, Essa Suleiman, de 45 años, permanece detenido acusado de tres cargos de intento de asesinato. Según la acusación, primero intentó matar a un amigo en Southwark y luego atacó a las dos víctimas en Golders Green.
Suleiman nació en Somalia y llegó legalmente al Reino Unido durante la década de 1990. En 2020 había sido reportado al programa gubernamental antiextremismo Prevent, aunque el caso fue cerrado ese mismo año.
Fuente: The Guardian.

