Itongadol.- Más de 6000 personas pasaron por nuestros templos para compartir los diferentes servicios religiosos.
En la Comunidad NCI-EMANU EL y en la Escuela Comunitaria Arlene Fern, con mucha emoción y gratitud vivimos un Rosh Hashaná muy especial en Parque Norte, donde tuvimos la bendición de mostrar el proyecto completo del Centro Comunitario y pudimos nutrir nuestro espíritu con la energía amorosa generada por los momentos compartidos entre alumnos de nuestra Escuela Comunitaria Arlene Fern y sus abuelos.
En un trabajo compartido entre los alumnos y padres de nuestra escuela, con los voluntarios de la comunidad y la guía del equipo rabínico se han desarrollado todas las tfilot de Rosh Hashaná, íntegramente preparadas en conjunto.
Compartimos momentos de especial emoción cuando un grupo de abuelos hizo el kidush junto a nuestro Rab. Sergio Bergman, ante la mirada de nietos e hijos.
Sentimos que cada momento de los servicios religiosos compartidos con nuestra Rabina Karina Finkielsztein, acompañada por el seminarista Adrián Fada, nos ofrendaba la posibilidad de vivir con gratitud la trascendencia de ese momento único.
Los protagonistas de estos Iamim Noraim fueron nuestros alumnos, quienes, en su voz, su alegría y respeto en cada tfilá pudieron acompañar a los shlijei tzibur gracias al enorme trabajo desplegado junto a Sally Gansievich y Adrián Fada.
En nuestra sede de la calle Arcos y con todas nuestras familias del Jardín Comunitario pudimos junto con Alan Kuchler y Gustavo Geier, acompañar a cada uno de nuestro socios en un clima de mucho estudio, bellísimas voces y mucho ruido de jóvenes padres agradecidos por haber compartido en familia los servicios religiosos en el lugar en el que sus hijos crecen con paz y alegría.
Rosh Hashaná es fiesta de construcción no sólo de nuestro Centro Comunitario; nos construimos en los vínculos entre las dos instituciones, nos transformamos por el trabajo conjunto entre, padres, alumnos, voluntarios, maestros, rabinos y shlijei tzibur.
Con una significativa participación de las familias y amigos del emblemático Templo de Libertad se llevaron a cabo los servicios religiosos de Rosh Hashaná. En forma paralela funcionaron el servicio infantil y los minianim tradicional e igualitario.
Las tefilot estuvieron a cargo de los Rabinos Simón Moguilevsky, Sergio Bergman, Damián Karo; y de Diego Elman.
Contaron también con la participación de referentes de otros nodos de Fundación Judaica como el Seminarista Adrián Fada y voluntarios de diferentes instituciones.
En Judaica Norte recibimos el año con mucha fuerza. Cincuenta familias se acercaron al House de las Glorietas para compartir el inicio del nuevo año.
El Servicio fue preparado con mucha dedicación y trabajo. Las voluntarias desde temprano ambientaron el lugar y lo llenaron de luz y color para transformarlo en un espacio de Tefilá.
Los jóvenes que ya hicieron sus Bnei Mitzvá colaboraron en el Servicio, entonando con sus dulces voces melodías de bendición y alegría.
Los más chicos disfrutaron de un espacio pensado para ellos, donde pudieron aprender la importancia de disfrutar en familia y común-unidad el inicio de este nuevo año.
En el Gran Templo Paso: Tradición de prestigio y excelencia uniendo generaciones
Multitudinaria convocatoria en cada una de las plegarias, nocturnas y matutinas de Rosh Hashaná, conducidas por el Rab. Iosi Baumgarten, acompañadas por las diez voces del coro, magistralmente orquestados por el director musical, y explicadas por el Rab. Ariel Groisman.
Conjugó a jóvenes, a parejas con niños, a adultos, muchos de ellos habitués diarios, semanales o anuales de nuestras actividades, todos mancomunados al son del vibrante Shofar.
La novedad del servicio de silla salvaescaleras para facilitar el acceso al Templo a nuestros hermanos con movilidad reducida, gestionada por la Comisión Directiva, fue comentada en todos los corrillos comunitarios.
Además, como cada año, compartimos la mesa festiva con todos y todas. La primera noche se celebró la cena completa para más de 700 personas, con un catering especialmente contratado.
Muchos de los comensales son beneficiarios de nuestros programas asistenciales.
La segunda noche alrededor de 100 allegados compartieron la mesa, muchos de ellos alumnos, voluntarios y activistas.
En nuestra Escuela Comunitaria Arlene Fern transitamos los días previos a Rosh Hashaná realizando actividades alusivas al Jag, enfocadas especialmente en el desarrollo de la espiritualidad de los alumnos, sus familias y toda la Comunidad Educativa.
Cerca de a esta fecha tan especial para el calendario judío, todos los niños, desde preescolar hasta séptimo grado, formaron parte de la tradicional ceremonia de Tashlij, en la que pudieron escuchar el sonido del Shofar y desprenderse de aquellas cosas negativas que cambiarán con el nuevo año.
Al sonar, el Shofar nos estremece e invita a la reflexión para comenzar el nuevo año y, en Arlene Fern, pudimos escucharlo también durante nuestro concurso de Baalei Tokea, en el que todos los alumnos de la escuela primaria tuvieron la oportunidad de participar y compartir con los demás el emotivo momento. Tekía, Truá, Shvarim y Tekiá Gdola; los característicos sonidos estuvieron presentes.
Otro de los símbolos más importantes de Rosh Hashaná es la Jalá Agulá, que representa el continuo ciclo de los años por su forma circular. En los días previos a la festividad, invitamos a los padres a realizar un amasado de jalot agulot en Comunidad y allí no sólo amasamos el tradicional pan de Rosh Hashaná; juntos, realizamos Tefilá y Refuá para quienes lo necesitaran y nos interiorizamos en el significado de esta bella costumbre.
Los niños del Jardín también tuvieron un gran festejo, del que participaron todas las salas. Cantaron las canciones típicas de Rosh Hashaná, bailaron al ritmo de hermosas melodías y celebraron todos juntos la llegada del año 5775.

