El Dr. Meir Ben-Itzjak, director del Centro para Proyectos Sociales y Comunitarios, de la Universidad Bar-Ilan, situada en Ramat Gan, Israel, visitó Buenos Aires la semana pasada y destacó la importancia de que la AMIA realizara un “acto de reconocimiento a personalidades de origen argentino que se han destacado en Israel con sus aportes en diferentes ámbitos”, en el marco de su 120º aniversario, en diálogo con la Agencia Judía de Noticias.
El evento se llevó a cabo a fines de junio en el Auditorio de Nanotecnología de la institución educativa israelí, encabezado por el vicepresidente 2º de la entidad, Pablo Reisman, y el tesorero y titular del Vaad Hakehilot (Federación de Comunidades Judías de la República Argentina).
Los argentinos distinguidos, que fueron elegidos con la ayuda de la Embajada Argentina, AMIA y académicos de la Universidad de Bar Ilan, fueron: Prof. Manuel Trajtemberg, Prof. Shalom Rosenberg, Dr. José Cohen, Gabriela Avigur Rotem, Ilana Dayan, Dr. Gustavo Hakin, Pablo Rosenberg, Iair Dori, Mario Laib, Prof. Edy Kaufman, Dr. Mijael Feldman, Itzjak Shoam, Dr. Iosef Kaplan, Dr. Leon Amiras, Shlomo Idov, Sofía Eisemberg de Treibich y Dr. Ernesto Kahan.
¿Cuál fue la importancia del reconocimiento de personalidades argentinas en Israel?
Como argentino que hizo alía hace varias décadas fue una gran alegría hacer el acto central en la Universidad de Bar Ilan, en el que se dio un agasajo a israelíes ya batikim (antiguos) de origen argentino que marcaron una impronta y dejaron una huella tan importante y positiva en todas las áreas del quehacer israelí. Realmente fue algo muy emotivo que se hace por primera vez. En definitiva, no es secreto que la comunidad argentina aportase y siga aportando decenas de miles de olim (inmigrantes) que ya son una segunda o tercera generación.
¿Qué cree qué le dejo a la comunidad judía argentina ese importante encuentro?
Creo que esto tuvo y tiene la trascendencia correspondiente dentro de la comunidad argentina. Es una medalla de honor a la acción institucional histórica el ver frutos en personas, en generaciones de argentinos que se insertaron de la mejor manera en todas las áreas del quehacer cotidiano en la realidad israelí. La Universidad de Bar Ilan también se caracteriza por conjugar la excelencia académica con la identidad judía, y desde ya, esto se vio en el acto. Como incluso recalcó Liliana Dayan, una muy prestigiosa periodista que habló en nombre de los agasajados, los judíos que salieron de la Argentina salieron realmente agradecidos a este país, no escapándose como de otras latitudes. Yo creo que, incluso a nivel de los israelíes de origen argentino, hay que destacar la participación de la OLEI, la cual también se vio muy gratificada y reconocida porque ha hecho un esfuerzo muy grande en toda la estadía de la delegación de AMIA en estos 120 años. Creo que fue un broche de oro.
A poco tiempo de haber terminado el conflicto entre Israel y la Franja de Gaza, ¿cómo está viendo el día después de éste?
Estamos realmente en un impasse y no en un día después del conflicto que, en mi muy modesta manera de ver, va a resurgir hasta que no se trate a fondo. Esencialmente con los vecinos. Una discusión democrática, legitima y judía eterna es parte del juego democrático. Así tiene que ser y estamos orgullosos de ello independientemente de la posición personal de cada uno. Yo siempre digo que el conflicto no debe llamarse árabe-israelí, porque incluso muchos países árabes empezaron a comprender la importancia de vivir en paz, de forma estable y mantener relaciones.
¿Cuál es su opinión sobre la raíz del asunto?
Para mí el conflicto no pasa por territorios, sino en que no tenemos códigos morales en común. Lo empezaron ellos, yo les creo a los palestinos cada palabra que dicen. La gente del Hamas lo dijo en medio del conflicto: ‘Nosotros vamos a triunfar porque nosotros amamos la muerte y ustedes aman la vida’. Frente a una frase así, que realmente identifica a los líderes del Hamas, no hay mucho lo que agregar.
¿Cuál es su visión sobre el antisemitismo que se vive a nivel mundial?
Yo digo que la nueva forma del antisemitismo es el ‘negasionismo’, con ‘s’. Cuando se habla de crímenes de guerra, de usar a seres humanos como escudos humanos, estamos hablando justamente del otro lado, no del lado de Israel. Cuando se habla de quienes incluso en este último conflicto violaron más de seis veces los acuerdos o treguas bélicas que se fijaron, hablamos del otro lado del conflicto. Además la ola de antisemitismo es mundial, Latinoamérica no sobrepasa. También aquí hay quienes se destacaron más en esta competencia, como los países ya muchos más conocidos en su posición acérrima antiisraelí, como Venezuela, Bolivia y otros. Entiendo que en la Argentina la situación fue mucho menor y, si bien la prensa hace lo suyo, aquí no se dio una situación extrema ni nada parecido.

