Itongadol.- Una comisión de las Naciones Unidas que en teoría debería investigar la transgresión a los derechos humanos por las naciones o por los gobiernos que las rigen ha decidido investigar al Estado de Israel como autor de este delito repudiable, por su acción defensiva en Gaza en estos momentos. Los considerandos de esta decisión de investigación solo hacia una de las partes en conflicto constituyen de por sí un prejuzgamiento de culpabilidad.
En el Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas predominan los representantes de naciones que no valorizan ni los derechos ni la vida misma de sus mujeres y hombres, en particular en el Medio Oriente. Se suman a ellos los países europeos (que se abstuvieron) que tienen fuertes presiones de grupos fundamentalistas dentro de su población. Duele el apoyo de paises latinoamericanos, por lo que parece que nada hemos aprendido de décadas de mucho dolor y muertes por el olvido de los valores democráticos y republicanos, por intentar unos pocos imponer por la fuerza sus intereses sin diálogo ni consenso.
Voces reconocidas por su voluntad buena y elevada espiritualidad han condenado al terrorismo como destructivo, carente de un proyecto superador por los derechos y el bienestar humanos, que no permite el diálogo constructivo. El grupo terrorista Hamas es el responsable directo de los padecimientos de su población a la que usa como escudo para proteger los misiles con los que hostiga a Israel, país que ejerce el legítimo derecho de accionar para la defensa de su población.
Lamentamos y no acordamos con el voto de la Argentina en el Consejo referido en apoyo a los opresores de los pueblos y propulsores de la guerra, olvidando así nuestra propia experiencia histórica terrible. Denunciamos que las campañas propagandísticas y las imagenes trucadas han conducido a esta superficialidad política. Tenemos la esperanza que nuestro país llegue a liderar el llamado a silenciar las armas por ambas partes en forma simultánea y unirse en un diálogo constructivo. De esta forma se podría llegar a la convivencia de pueblos y naciones en el Oriente Medio, llevando al plano internacional el paradigma de la convivencia armoniosa en nuestro país.

