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Itongadol.- Un comité ministerial aprobó hoy una ruta de trenes entre Tel Aviv y Eilat, el proyecto de transporte más caro que el Estado Judío ha hecho. El ministro de protección ambiental, Amir Peretz, fue el único que se opuso.
El plan recibió luz verde a pesar de la ausencia de un vínculo entre Eilat y los puertos de Ashdod, para crear el llamado "puente terrestre" entre Europa y Asia, que fue promocionado como el beneficio principal del proyecto. Los críticos también dijeron que la línea pondría en peligro los arrecifes de corales de la costa de Eilat.
Algunos participantes del Consejo de Planeamiento y Construcción que participaron de un encuentro el mes pasado expresaron su sorpresa del plan de aprobar la iniciativa a pesar de que no se han hecho movimientos para vincular los puertos y no está claro cuánto costará. Expertos del campo destacaron que sería necesario modificar las entradas a los puertos para permitir que se carguen mercaderías a los trenes y que se descarguen desde allí. Una vez que el Comité Ministerial de Asuntos y Servicios Internos de su aprobación, los funcionarios podrán escribir los planes detallados de cada segmento de la ruta.
Entre otras cosas, la implementación del plan podría requerir que el trabajo se expanda al Golfo de Eilat. "Solo desde el punto de vista del planeamiento, tenemos que tratar este tema. No hacerlo es como planear un edifico desde el segundo piso para arriba", dijo David Weinberg, quien asistió al encuentro del mes pasado como representante del Ministerio de Salud.
Funcionarios del gobierno involucrados en el proyecto dijeron que los procedimientos de planeamiento estaban en las etapas iniciales y que lo que se iba a discutir eran varias posibilidades de vincular las vías del tren con el Puerto de Eilat. Se espera que el transporte pueda comenzar a operar en una década.
Ambientalistas y activistas sociales han dicho que éste terminará siendo un elefante blanco que no justifica su costo y causará que el estado desvíe recursos de la mejora del transporte público en áreas urbanas.
Sin embargo, el Ministerio de Transporte insistió con que la ruta no llegará al Puerto Eilat. "No dañará los corales y no se hará a expensas de otros proyectos de transporte, por lo que los presupuestos han sido destinados según lo planeado. Tiene una importancia estratégica para el Estado de Israel y para fortalecer las áreas periféricas", dijo.
Además, el ex jefe del Mossad Ephraim Halevy se puso en contra de que una compañía china dirija el proyecto. Él escribió un informe para la Autoridad de Naturaleza y Parques donde advirtió que la participación china podría obstaculizar los lazos con Estados Unidos y Europa. "China provee un apoyo significativo a nuestros enemigos más radicales", puntualizó.

