Las Brigadas Ezedin Al Qasam, brazo armado de Hamás, habían reivindicado la explosión al paso de un blindado israelí y la muerte de los seis soldados hebreos, que sólo fue confirmado por el Ejército horas después, ya que debían informar primero a los familiares.
Al menos dos de los cinco palestinos fallecidos en los enfrentamientos eran miembros de Hamás.
El ejército tiene como norma no dar a conocer los fallecimientos hasta que no se haya avisado a las familias de las víctimas.
«La operación estaba dirigida contra talleres de fábrica de cohetes de tipo Qassam y 32 máquinas fueron destruidas», añadió.
Además de los cinco palestinos fallecidos en la incursión, otros 33 resultaron heridos, según responsables palestinos.

