El camino iniciado en 2010 con el proyecto Y-Net del Colegio Secundario Yeshurun Torá –el cual implementó un modelo uno a uno en el que cada alumno y alumna de los cinco años del nivel tiene una netbook conectada a internet en su pupitre-; este año avanzó con la dotación de 20 IPADS para el Nivel Inicial.
Según la institución, se sabe por las investigaciones y las experiencias en otros países, que aquellas modalidades en las que los alumnos tienen a su disposición una computadora en el aula conectada a Internet producen muy buenos resultados, modifican efectivamente las prácticas de enseñanza y aprendizaje y logran altos niveles de motivación en docentes y alumnos.
Pero sacar el tradicional "laboratorio de informática" para incorporar el uso de las computadoras en las actividades cotidianas que se realizan dentro del aula requiere además del esfuerzo en capacitación de los docentes y directivos la inversión en tecnología. Y gracias al aporte de la comunidad hay Wi Fi en todo el edificio de Jardín y Primaria y la disposición de un mueble carrito con 20 Ipads para que las maestras usen con los alumnos de las salas de 3, 4 y 5 años.
Las Ipads son dispositivos denominados Tablets PC que a través de una atractiva pantalla multitáctil le permiten a los niños el manejo intuitivo (le dicen “Natural User Interface”, aunque sabemos que no es natural) de las aplicaciones que ofrecen textos, audios, videos y gráficos de Alta Definición.
En la actualidad existen muchísimos programas desarrollados específicamente para la enseñanza de diferentes contenidos de iniciación a la lengua, el idioma inglés, las matemáticas, las ciencias sociales o naturales. Pero también hay un sinfín de “jueguitos” que además de ser sumamente entretenidos, resultan muy potentes a la hora de acercar a los chicos al pensamiento lógico, la elaboración de estrategias para la resolución de problemas y demás capacidades que son parte del programa del Nivel.
Además le permiten a docentes y alumnos la enseñanza y el aprendizaje en “La Nube”, esto es la exploración de contenidos de Internet, videos, audios, mapas y todos los recursos que se hallan disponibles en la Red.
No se trata de reemplazar el juego, las experiencias directas, ni ninguna otra de las actividades que hacen del Jardín de Infantes un maravilloso espacio de aprendizaje y socialización de los niños pequeños, sino de sumar un nuevo momento de “juego – trabajo” con la tecnología para que el alcance de los objetivos se logre en mayor y mejor medida.
No es un cambio de grado, es una modificación de las prácticas de enseñanza y aprendizaje que colocan a docentes y niños en otra posición, ya que sabemos que las NTIC’s (Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación) han impactado fuertemente en los diversos planos y ámbitos sociales y en la escuela se sigue utilizando la tecnología tradicional basada en la exposición del docente apoyado en la tiza y el pizarrón y en la carpeta o cuaderno del alumno. Su intención es modificar esta tecnología involucrada en los procesos de enseñanza y aprendizaje sin por eso dejar de considerar la centralidad del docente, la experiencia grupal, el juego y la importancia de la especificidad del objeto de estudio.
La escuela empezó a transitar este camino con la intención de reducir la brecha digital no sólo en el sentido del acceso a las TIC’s sino también en el de acortar la distancia entre lo que se hace fuera de la escuela -donde se utilizan computadoras para el entretenimiento, la comunicación y para casi todos los procesos de producción (incluídos los del conocimiento)- y lo que se realiza dentro de ella.

