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La Corte de Distrito de Jerusalem concedió una petición de una mujer con la intención de usar el esperma de su pareja en un tratamiento de fertilidad, a pesar de él que esta casado con otra mujer.
Directrices del Ministerio de Salud de Israel se expidieron acerca de la fertilidad y los tratamientos de FIV argumentando que los usos de estos métodos están prohibidos para las mujeres cuya pareja está casada con otra persona. El tribunal dictaminó el martes que la premisa del ministerio era "jurídicamente inválidas".
La mujer y su pareja, quien está buscando la forma de divorciarse de su esposa, presentaron una petición después de que se les negó el tratamiento de fertilidad por diversas instalaciones, debido al estado civil del hombre.
Los peticionarios afirman que "las directrices arbitrarias vulneran su derecho natural a tener hijos" y agregaron que el rechazo fue "insensible y cruel".
La petición también dijo que la demanda del Ministerio de Salud que remarca que la ex esposa del hombre debe ser informada del hecho de que los dos estaban considerando los tratamientos de fertilidad "carecía de lógica".
El Ministerio de Salud israelí, sin embargo, afirmó que éste era un asunto de "interés público", especialmente si por alguna razón el divorcio del hombre fuera detenido.
El tribunal dijo que a pesar de la complejidad jurídica del asunto, "La sociedad en general, y el ministerio aquí, no tienen derecho a interferir en la decisión íntima de la mujer de dar a luz".
Directrices del Ministerio de Salud de Israel se expidieron acerca de la fertilidad y los tratamientos de FIV argumentando que los usos de estos métodos están prohibidos para las mujeres cuya pareja está casada con otra persona. El tribunal dictaminó el martes que la premisa del ministerio era "jurídicamente inválidas".
La mujer y su pareja, quien está buscando la forma de divorciarse de su esposa, presentaron una petición después de que se les negó el tratamiento de fertilidad por diversas instalaciones, debido al estado civil del hombre.
Los peticionarios afirman que "las directrices arbitrarias vulneran su derecho natural a tener hijos" y agregaron que el rechazo fue "insensible y cruel".
La petición también dijo que la demanda del Ministerio de Salud que remarca que la ex esposa del hombre debe ser informada del hecho de que los dos estaban considerando los tratamientos de fertilidad "carecía de lógica".
El Ministerio de Salud israelí, sin embargo, afirmó que éste era un asunto de "interés público", especialmente si por alguna razón el divorcio del hombre fuera detenido.
El tribunal dijo que a pesar de la complejidad jurídica del asunto, "La sociedad en general, y el ministerio aquí, no tienen derecho a interferir en la decisión íntima de la mujer de dar a luz".

