Una crisis de proporciones estalló en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel cuando un diplomático declaró a la prensa que renunció a su cargo porque tenía dificultades para defender las políticas del actual gobierno de Israel.
Se trata de Ilan Baruch, quien dijo que renunció porque "la política exterior de Israel se equivoca", al apuntar a la cuestión palestina.
De continuar esta tendencia, advirtió, Israel se convertirá en un estado paria y le costará cada vez más defender su legitimación.
Baruch dijo a la televisión israelí que la posición de Israel estaba en peligro debido a sus políticas, que dijo que eran "difíciles de explicar."
"Ya no puedo honestamente representar a este gobierno", dijo el diplomático. "Como (ministro de Relaciones Exteriores) Lieberman fue elegido por un gran público de manera legítima, yo no lo cuestionó, pero no puedo servirle", agregó.
Baruch aclaró: "No tengo nada personal en contra de Lieberman".
Sin embargo, dijo que tenía un problema con los mensajes transmitidos desde sus superiores.
Baruch envió una carta personal a todos los empleados del Ministerio de Exteriores para explicar los motivos de su decisión.
Baruch, quien lleva más de 30 años en la diplomacia, renunció un par de años antes de la edad normal de jubilación.
Su última misión fue como embajador en Sudáfrica el año pasado, puesto que dejó hace varios meses. El diplomático desde hace mucho tiempo perdió un ojo durante la guerra de desgaste y se unió al Servicio Exterior en 1974.
El vocero de la cancillería Yigal Palmor dijo que era inusual para un diplomático criticar al gobierno tras la jubilación.
Funcionarios de la oficina de Lieberman se negaron a responder a los comentarios de Baruch.
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