La Autoridad Palestina desestimó la presión de la administración de Obama sobre la votación de la ONU que condenaría a la construcción de los asentamientos israelíes, y seguirá adelante con la propuesta, según dijo el vocero de Abbas. El canciller palestino aseguró que el veto americano probará que “EE.UU. apoya los movimientos ilegales de Israel”.
Las tensiones aumentan antes de la votación del Consejo de Seguridad de esta noche sobre la propuesta palestina de condenar a Israel debido a la continuación de la construcción de los asentamientos.
El líder de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, rechazó un pedido americano de retirar o minimizar la propuesta, dijo su vocero esta tarde. Más temprano, la AP envió un mensaje claro a Washington, en el que le pedía a Estados Unidos que permitiera que se llevara a cabo la votación.
El ministro de relaciones exteriores palestino, Riyal al-Malki, dijo hoy que si EE.UU. veta la condena de la construcción de los asentamientos “probará que los americanos apoyan los movimientos ilegales de Israel en oposición a la opinión de los 130 miembros estado de la ONU”.
Washington rechaza las intenciones de discutir el tema en el Consejo de Seguridad de la ONU como un derivado de su oposición a la unificación del conflicto israelí-palestino. En esfuerzos de prevenir el movimiento, la embajadora americana en la ONU, Susan Rice, se encontró con el líder de la Autoridad Palestina y trató, sin éxito, de convencerlo que reconsidere el movimiento de la ONU.
Más tarde, el presidente estadounidense, Barak Obama, se unió a la lucha. Pasó casi una hora hablando por teléfono con Abbas y sugirió una línea de compromiso. Le pidió que cambie el formato de la condena para incluir solo los asentamientos en los que se le había pedido a Israel que parara la construcción.
También sugirió que Abbas pidiera por las negociaciones de las fronteras de 1967 para un estado palestino, más que el actual formato, que pide el establecimiento de un estado palestino dentro de esas fronteras, dijeron funcionarios.
Como resultado de la presión americana, Abbas arregló un encuentro en Ramallah que se focalizó en ver si aceptan las demandas americanas o llevan el tema de la condena de los asentamientos a la votación de la ONU. Sin embargo, los palestinos decidieron rechazar la propuesta de Obama.
La votación de esta noche pone a la administración de Obama en una posición difícil porque un veto podría significar el enojo de los palestinos y mucho de sus seguidores de todo el mundo, mientras que una abstención enojaría a los israelíes. De cualquier modo, la votación de la ONU podría complicar los esfuerzos para reiniciar las negociaciones directas entre Israel y la AP, especialmente en este momento sensible de protestas anti-regímenes en Medio Oriente.

