El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ratificó hoy su reclamo para que se inicie en forma inmediata la transición del poder en Egipto, pero aclaró que los detalles del proceso tienen que ser elaborados por los egipcios.
"El futuro de Egipto será determinado por su pueblo", dijo Obama en una conferencia de prensa realizada en forma conjunta con el primer ministro canadiense, Stephen Harper.
La declaración del mandatario estadounidense fue conocida tras una nueva jornada de protesta en reclamo de la salida del presidente Hosni Mubarak.
Obama pidió a Mubarak prestar atención al reclamo del pueblo egipcio para una transición ordenada del poder, y advirtió que el país árabe no puede volver a las "viejas costumbres".
El presidente advirtió que "el mundo entero está observando" lo que ocurre en Egipto y señaló que los problemas no se resolverán mediante la violencia.
Asimismo, Obama condenó los ataques contra periodistas y activistas de derechos humanos, sin culpar al gobierno por ellos.
No obstante, Obama no se arriesgó a respaldar la continuidad de Mubarak o si debía dejar el cargo antes de las elecciones.
En cambio, el presidente de Estados Unidos consideró que la cuestión clave de Mubarak es que se pregunte a sí mismo la forma en que puede dejar un legado que permita una transición ordenada para su país.
En tanto, las protestas masivas continuaron hoy viernes en todo Egipto en su día once.
Por su parte, la red Al Arabiya informó de que el recientemente elegido primer ministro de Egipto, Ahmed Shafiq, desestimó la posibilidad de que Mubarak vaya a dejar el poder en manos de su recién nombrado vicepresidente Omar Suleiman.
"Necesitamos que el presidente siga por razones legislativas", argumentó el primer ministro Ahmed Shafiq.
A todo esto los líderes de la Unión Europea se unieron al llamado de Obama e instaron a las autoridades egipcias a que satisfagan las aspiraciones de la gente que exige una reforma sin represión.
GB
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