El Gobierno de Israel ha sacado de Egipto a los familiares del personal diplomático de su legación en El Cairo y a otros israelíes que se encontraban en la ciudad, que vive hoy el quinto día de violentas protestas para exigir la dimisión del presidente, Hosni Mubarak.
"Un vuelo organizado por el Ministerio de Exteriores ha aterrizado en el aeropuerto de Ben Gurión (cerca de Tel Aviv) llevando a bordo familiares, esposos e hijos de los enviados israelíes en Egipto" explicó la portavocía de Exteriores en un comunicado enviado a los medios.
En el avión, "también había unos cuarenta ciudadanos israelíes que se encontraban en El Cairo por asuntos privados y deseaban regresar a Israel", añade la nota.
Por el momento, el Gobierno de Benjamín Netanyahu mantiene silencio sobre su posición en relación a las revueltas que vive Egipto desde hace cuatro días, con miles de manifestantes en las calles exigiendo reformas políticas y económicas, y la salida de Mubarak de la Presidencia, que ocupa desde hace treinta años.
Las masivas protestas se han concentrado sobre todo en la capital y en las ciudades de Alejandría y Suez, en las que las autoridades han impuesto el toque de queda y han provocado la dimisión, hoy, del Ejecutivo que encabezaba Ahmed Nazif y el nombramiento de Omar Suleimán, general y jefe de los Servicios de Inteligencia, como vicepresidente del país.
Según cifras de los servicios de seguridad egipcios, han perecido 20 personas y cerca de 1.500 han resultado heridas, aunque los medios de comunicación elevan a más de medio centenar el número de víctimas mortales.

