En una entrevista exclusiva con el rector de la universidad israelí de Ben Gurion, Zvi Hacohen, que estuvo la semana pasada de visita en Buenos Aires para firmar unos memorando con el fin de extender los asociados de la facultad, expresó que lo que los distingue del resto de las instituciones educativas de Israel es su mirada por el medio ambiente, tanto humano como natural.
“Nuestra universidad es única, si bien hay seis facultades muy buenas en Israel. Nosotros trabajamos en distintos campos: biotecnología, robótica, ingeniería química y psicología. Eso no se ve en todas las universidades”, expresó Hacohen.
Además destacó que al estar ubicada en medio del desierto, la Universidad de Ben Gurión le pone un especial énfasis a su estudio. “El fundador de Israel, Ben Gurion, decía que si no conquistamos el desierto, él nos conquistará a nosotros. Lo expresó en los años 50, cuando todavía no había una gran preocupación por la ecología o el calentamiento global. Él lo vio venir, por eso tratamos de ver las desventajas del desierto para convertirlas en ventajas”, contó el rector.
Zvi Hacohen destacó que a partir de la falta de lluvia, la energía solar puede ser utilizada para muchas cosas: “Si tenemos energía solar entonces podemos generar agua. Esta es otra de las líneas de investigación que estamos estudiando. En muchos desiertos del mundo hay agua. Entonces, si se lleva agua fresca uno puede cambiar todo de él”.
La energía solar también beneficia al estudio de las microalgas, en el cual está especializado el rector: “Con ellas se pueden producir todo tipo de químicos valiosos, como combustible”.
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