El presidente sirio, Bashar Al-Assad, acusó a Israel ayer de trabajar contra la paz entre sus países, a pesar de los esfuerzos de Occidente de reiniciar las negociaciones.
“Hay ciertas ideas que están siendo puestas al frente por algunos países. Son preliminares y no sabemos si empujarán el proceso hacia delante o no, la atmósfera no es positiva”, expresó Assad luego de un encuentro con el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, en la capital siria.
“El lado árabe realmente quiere un proceso de paz y el lado israelí está trabajando en la oposición contraria”, agregó.
Assad se estaba refiriendo a los movimientos de EE.UU. y Francia para relanzar las charlas sirio-israelíes que se cortaron en el 2000 sin llegar a ningún acuerdo.
Damasco mantiene su demanda de una completa retirada israelí de Golán, un lugar estratégico que Israel ocupa desde la Guerra de Medio Oriente de 1967.
El diálogo indirecto estaba siendo mediado por Turquía, cuyos lazos con Israel empeoraron este año luego del ataque mortal a la flotilla de ayuda humanitaria, en la que murieron nueve personas en la Franja de Gaza.
El mes pasado Assad se encontró con el enviado de EE.UU., George Mitchell, que está intentando rescatar las charlas israelí-palestinas, y Jean-Claude Cousseran, que le ha pedido al presidente francés, Nicolás Sarkozy, que alcance el llamado tramo sirio-israelí.
Israel, que quiere que Siria se distancie de Irán y el movimiento chiíta del Líbano, Hezbollah, insiste en hablar con Siria sin precondiciones.
Casi diez años de negociaciones cara a cara entre ambos países, que estaban siendo supervisadas por EE.UU., colapsaron en el 2000 luego de que el fallecido presidente Hafez Al-Assad, padre de Assad, rechazara una oferta israelí que no les devolvía a Golán.
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