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Mientras se acerca la deportación de los niños de trabajadores extranjeros viviendo en Israel ilegalmente, parece que el primer ministro Benjamin Netanyahu planea ceder ante las presiones y mantener otra discusión sobre el tema.
“Cuando una coalición de compañeros como los del Partido Laborista demandan una discusión, ésta va a tener lugar eventualmente”, expresó una fuente cercana al primer ministro anoche.
El gobierno decidió adoptar las recomendaciones de un comité interministerial para que establezca los criterios de los niños que tendrán permiso de quedarse en Israel.
La decisión, apoyada por 13 ministros y opuesta por 10, significa que más o menos 400 niños serán deportados ya que no llegan a cumplir con los requisitos, y aproximadamente 800 podrán quedarse. Todavía no está claro cuándo se llevará a cabo la negociación.
Luego de que el presidente Shimon Peres dijera ayer que ningún niño debería ser deportado, el ministro de educación Gideon Sa`ar (Likud) hizo las llamadas para una nueva discusión gubernamental.
Sa`ar dijo: “Pido otra reunión sobre el tema de los niños de trabajadores extranjeros para evitar que se deporte a estudiantes que están dentro del sistema educacional. El miércoles todos estos chicos empezarán el año escolar, y haré lo posible por asegurarme de que lo completen aquí en Israel, como todos los demás”.
Esta semana, el ministro de Defensa Ehud Barak lanzó una fuerte demanda para otra discusión de gabinete, pero las fuentes de la oficina de Netanyahu insistieron en que no se llevará a cabo.
Barak fue apoyado por su compañero del Partido Laborista, el ministro Shalom Simhon, que dijo que era impensado no mantener una discusión. El ministro de defensa estaba de viaje durante la votación, no dejó una nota sobre el tema y expresó su objeción a la decisión varios días después.
En una conferencia en Ramat Gan, Peres dijo: “Con respecto a los 400 niños que nacieron en Israel, hablan Hebreo y se sienten israelíes, deportarlos está fuera de la cuestión. Mi opinión es inequívoca: Se les debe permitir a esos chicos quedarse en Israel”.
Mientras se acerca la deportación de los niños de trabajadores extranjeros viviendo en Israel ilegalmente, parece que el primer ministro Benjamin Netanyahu planea ceder ante las presiones y mantener otra discusión sobre el tema.
“Cuando una coalición de compañeros como los del Partido Laborista demandan una discusión, ésta va a tener lugar eventualmente”, expresó una fuente cercana al primer ministro anoche.
El gobierno decidió adoptar las recomendaciones de un comité interministerial para que establezca los criterios de los niños que tendrán permiso de quedarse en Israel.
La decisión, apoyada por 13 ministros y opuesta por 10, significa que más o menos 400 niños serán deportados ya que no llegan a cumplir con los requisitos, y aproximadamente 800 podrán quedarse. Todavía no está claro cuándo se llevará a cabo la negociación.
Luego de que el presidente Shimon Peres dijera ayer que ningún niño debería ser deportado, el ministro de educación Gideon Sa`ar (Likud) hizo las llamadas para una nueva discusión gubernamental.
Sa`ar dijo: “Pido otra reunión sobre el tema de los niños de trabajadores extranjeros para evitar que se deporte a estudiantes que están dentro del sistema educacional. El miércoles todos estos chicos empezarán el año escolar, y haré lo posible por asegurarme de que lo completen aquí en Israel, como todos los demás”.
Esta semana, el ministro de Defensa Ehud Barak lanzó una fuerte demanda para otra discusión de gabinete, pero las fuentes de la oficina de Netanyahu insistieron en que no se llevará a cabo.
Barak fue apoyado por su compañero del Partido Laborista, el ministro Shalom Simhon, que dijo que era impensado no mantener una discusión. El ministro de defensa estaba de viaje durante la votación, no dejó una nota sobre el tema y expresó su objeción a la decisión varios días después.
En una conferencia en Ramat Gan, Peres dijo: “Con respecto a los 400 niños que nacieron en Israel, hablan Hebreo y se sienten israelíes, deportarlos está fuera de la cuestión. Mi opinión es inequívoca: Se les debe permitir a esos chicos quedarse en Israel”.

