Itongadol/Agencia AJN.- La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó haber capturado un vehículo submarino no tripulado de Estados Unidos cerca de la entrada del estrecho de Ormuz, aunque hasta el momento no presentó pruebas que respalden la versión. Washington tampoco confirmó ni negó el incidente.
La Guardia Revolucionaria informó que la presunta captura se produjo durante una “compleja operación de inteligencia y militar” realizada al amanecer. Según el comunicado, el aparato pertenecería a la Marina estadounidense y estaría equipado con tecnología de última generación.
Las autoridades iraníes señalaron que divulgarán imágenes del vehículo “en las próximas horas”, pero al cierre de esta edición no habían difundido evidencia alguna.
La agencia iraní Tasnim identificó el aparato como un Dive-LD, un vehículo submarino autónomo desarrollado por la empresa estadounidense Anduril Industries. La compañía había informado anteriormente que este tipo de sistemas fue suministrado a la Marina de Estados Unidos.
De acuerdo con Anduril, el Dive-LD pesa aproximadamente tres toneladas, puede operar a profundidades de hasta 6.000 metros y permanecer en funcionamiento autónomo durante diez días, con posibilidad de extender las misiones por varias semanas. Está diseñado para tareas de inteligencia, vigilancia, reconocimiento, guerra antisubmarina, contramedidas contra minas y mapeo del fondo marino.
La denuncia iraní surge en medio de las tensiones persistentes en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de petróleo y gas.
El diario Financial Times informó recientemente que la Marina estadounidense utilizó vehículos submarinos robóticos para retirar minas navales iraníes colocadas en la zona durante el conflicto entre Washington y Teherán. Sin embargo, no está claro si entre esos sistemas se encontraban unidades Dive-LD.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró el mes pasado que la amenaza de las minas había sido eliminada y que el tránsito marítimo por Ormuz estaba siendo restablecido. No obstante, persisten diferencias sobre el volumen real de petróleo que actualmente atraviesa el estrecho.
Mientras Trump afirmó que el flujo alcanza los 18 millones de barriles diarios, cerca de los niveles previos al conflicto, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, estimó que la cifra ronda los 9 millones de barriles por día.
Antes de anunciar la supuesta captura del vehículo submarino, la agencia iraní Fars también aseguró que las fuerzas iraníes derribaron un dron estadounidense MQ-1 en la misma zona. Esa afirmación tampoco pudo ser verificada de manera independiente.
La nueva acusación coincide con el endurecimiento de la presión económica estadounidense sobre Irán. Este martes, el Departamento del Tesoro amplió su paquete de sanciones contra el sector de aviación civil iraní, incluyendo aerolíneas comerciales y empresas logísticas extranjeras acusadas de colaborar con Teherán.
Washington indicó que 36 entidades sancionadas habrían participado en el transporte de armas y cargas ilícitas, y advirtió que compañías de terceros países podrían enfrentar sanciones secundarias si continúan operando con los organismos afectados.
“Que esto sirva como advertencia para cualquiera que haga negocios con las aerolíneas iraníes que sancionamos hoy: corren el riesgo de quedar excluidos del sistema financiero global”, afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Las medidas también apuntan contra empresas de Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Kazajistán y Malasia, acusadas de suministrar repuestos y apoyo logístico a Mahan Air, una aerolínea iraní que desde hace años se encuentra bajo sanciones estadounidenses por sus presuntos vínculos con la Guardia Revolucionaria.

