Itongadol/Agencia AJN.- El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó que Muein al-Arabid, el dirigente de Hamas capturado durante una operación en la ciudad de Gaza, se desempeñaba como jefe del aparato de seguridad interna de la organización terrorista.
Netanyahu elogió al Shin Bet y a las Fuerzas de Defensa de Israel por el operativo, al que calificó como una «audaz operación», que permitió detener al dirigente cerca de su vivienda en Gaza.
«Felicito al Shin Bet y a las FDI, que hoy, en una operación audaz, arrestaron al jefe del aparato de seguridad interna de Hamas cerca de su casa en Gaza», expresó el primer ministro.
Según Netanyahu, al-Arabid es «uno de los dirigentes más importantes de Hamas» y desempeñaba un papel central en diferentes áreas de la actividad de la organización.
El primer ministro afirmó que el dirigente estaba involucrado en «ocultar y trasladar a nuestros rehenes», además de esconder a altos funcionarios de Hamas, contribuir al fortalecimiento de las capacidades militares de la organización y trabajar para recuperar su estructura operativa.
Netanyahu agregó que, durante el último período, al-Arabid había participado en esfuerzos destinados a restablecer el gobierno de Hamas en la Franja de Gaza y en acciones relacionadas con el proceso de desmilitarización del enclave.
También lo señaló como responsable de colaborar en ataques terroristas contra las fuerzas israelíes y contra civiles.
La captura de al-Arabid se produjo tras una operación de inteligencia desarrollada durante un período prolongado. Según nuevos detalles difundidos por medios israelíes, los servicios de seguridad siguieron sus movimientos durante un largo tiempo hasta obtener información considerada clave que permitió generar una oportunidad operacional para detenerlo.
Los primeros reportes habían señalado una posible participación de milicias palestinas que cooperan con Israel. Sin embargo, información posterior difundida en Israel indicó que ninguna milicia estuvo involucrada en la captura y que el núcleo de la operación estuvo exclusivamente a cargo del Shin Bet.
El operativo se desarrolló bajo un elevado nivel de secreto. Inicialmente, el Shin Bet había previsto mantener en reserva una mayor cantidad de detalles sobre la operación, pero las filtraciones y la circulación de imágenes en medios árabes llevaron a las autoridades a revelar información adicional.
Tras su captura, al-Arabid comenzó a ser interrogado por los servicios de seguridad israelíes. En Israel estiman que su posición dentro de Hamas podría permitirle aportar información relevante sobre la estructura interna de la organización, sus dirigentes y sus actividades en la Franja de Gaza.
De acuerdo con Netanyahu, Israel continuará llevando adelante operaciones contra la dirigencia de Hamas.
«Continuaremos persiguiendo a todos los dirigentes de Hamas y a todos los que participaron en la masacre del 7 de octubre», afirmó el primer ministro.

