Itongadol/Agencia AJN.- Perú ha decidido «romper relaciones diplomáticas» con Irán, alegando «el deterioro» democrático, «la disrupción del comercio internacional a través del estrecho de Ormuz» y la «obstrucción» de Teherán a las inspecciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) en su territorio.
«El Gobierno de la República del Perú ha tomado la decisión de romper relaciones diplomáticas con la República Islámica de Irán», comunicó el Ministerio de Relaciones Exteriores, aunque aclaró que ello «no entraña la ruptura de relaciones consulares» y que la decisión «ha sido comunicada a Irán mediante nota diplomática, a través de la Embajada de ese país en Ecuador, que actúa como Misión concurrente ante el Perú».

El Ejecutivo liderado por Keiko Fujimori aseguró observar «con creciente consternación el deterioro» de la democracia en Irán, «particularmente en lo relativo a la represión de manifestaciones pacíficas, la conculcación de la libertad de prensa, la discriminación contra las mujeres y las niñas y la persecución de opositores políticos».
Asimismo, mostró su «profunda preocupación» por «las severas restricciones impuestas por el régimen iraní» y «la disrupción del comercio internacional a través del estrecho de Ormuz desde marzo».
Tales conductas «contravienen principios como la libertad de navegación y el derecho de paso por los estrechos utilizados para el tránsito marítimo internacional, que no pueden estar sujetos a condicionamientos unilaterales», aseguró el comunicado.

Perú advirtió sobre «la seguridad de la navegación, la protección de la vida humana en el mar y la preservación del medio marino», al tiempo que destacó «las repercusiones sobre los precios de la energía y la estabilidad de las cadenas globales de suministro».
Además, le reclamó a Teherán «su obstrucción a la labor del Organismo Internacional de Energía Atómica, a cuyos inspectores ha negado en diferentes ocasiones el acceso a instalaciones nucleares, dificultando la verificación necesaria para evitar la producción de armas nucleares».
Por último, Lima «rechaza igualmente de manera enérgica que Irán incite a la violencia y a la escalada de conflictos en Oriente Próximo».

