Itongadol/Agencia AJN.- La mayor organización de servicios de salud de Israel fue reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) por su enfoque para introducir de manera segura la inteligencia artificial (IA) en la atención clínica.
El marco OPTICA de Clalit Health Services fue seleccionado como uno de los cuatro principales enfoques destacados en un nuevo informe de la OMS que analiza cómo se está implementando la IA en entornos sanitarios reales de toda Europa.
El modelo fue desarrollado para evaluar las tecnologías de IA antes de que sean incorporadas a la práctica clínica, en respuesta a un desafío cada vez mayor para los sistemas de salud a medida que se acelera el uso de la IA.
En lugar de limitarse a evaluar si un producto de IA funciona, OPTICA utiliza una lista de verificación de 77 puntos que abarca aspectos como la seguridad de los pacientes, la privacidad, la precisión, la idoneidad clínica y la forma en que se supervisará la tecnología después de su implementación.
El marco exige la participación de distintos especialistas dentro de la organización, incluidos médicos y responsables de la infraestructura de IA. Además, los sistemas continúan siendo monitoreados después de su implementación, en lugar de recibir una aprobación única.
El profesor Ran Balicer, director de Innovación y responsable de la División de Innovación de Clalit, expresó: ‘‘Creamos un proceso organizativo llamado OPTICA, en el que cada producto de IA destinado a ser implementado en Clalit pasa por una lista de verificación de hasta 77 puntos’’.
‘‘Estos puntos abarcan todos los aspectos del producto, incluida la seguridad, la protección de la privacidad, la precisión y el monitoreo continuo a lo largo de los años, porque el propio producto puede cambiar’’, agregó.
El informe de la OMS analizó once estudios de caso de distintos países, incluidos tres de Israel y dos relacionados con Clalit.
Uno de los casos destacados fue un modelo de IA desarrollado por investigadores del Instituto de Investigación de Clalit que utilizó 25 años de registros de pacientes para identificar a personas con mayor riesgo de tener hepatitis C no diagnosticada.
Cuando se utilizó para orientar las pruebas de detección, el modelo identificó a 38 portadores entre unas 500 personas consideradas en riesgo. En ese sentido, Clalit afirmó que esto representó una mejora de 100 veces en la eficiencia de detección en comparación con el cribado masivo.
Otro de los casos israelíes analizó una tecnología desarrollada por la empresa israelí de IA médica Aidoc, cuya plataforma permite a Clalit utilizar múltiples algoritmos de IA de distintos proveedores para el diagnóstico por imágenes médicas.
El informe concluyó que la implementación exitosa de la IA en el ámbito sanitario depende no solo del rendimiento de la tecnología, sino también de su integración en los flujos de trabajo clínicos, de la participación de profesionales médicos y del monitoreo continuo después de su implementación.
Los resultados se conocen mientras los sistemas de salud de todo el mundo enfrentan cada vez más el desafío de aprovechar el potencial de la IA al mismo tiempo que protegen la seguridad de los pacientes y mantienen la confianza de los médicos y otros profesionales sanitarios.

