Itongadol/Agencia AJN.- Una crisis bancaria palestina fue evitada por el momento, después de que el banco israelí Discount, ante la presión internacional, aceptara postergar su plan de dejar de prestar servicios de corresponsalía bancaria a instituciones financieras palestinas.
Así lo afirmaron este lunes un funcionario israelí y otro palestino al medio de comunicación hebreo The Times of Israel.
Previamente, a comienzos de julio, Discount había informado a los bancos palestinos que el 1 de septiembre dejaría de prestar el servicio, que resulta esencial para la importación y exportación de bienes desde y hacia Cisjordania.
Tras intensas negociaciones con el Banco de Israel y en medio de una fuerte presión de Estados Unidos y la Unión Europea, Discount acordó postergar la decisión hasta el 31 de diciembre, según los funcionarios.
Discount y Hapoalim son los únicos bancos israelíes que brindan servicios de corresponsalía bancaria, conectando a Cisjordania con la economía mundial.
Hapoalim había informado inicialmente a los bancos palestinos que dejaría de prestar el servicio el 1 de octubre.
Sin embargo, Hapoalim acordó seguir los pasos de Discount y postergar su fecha límite hasta fines de 2026, informó un funcionario israelí a The Times of Israel.
Los bancos confirmaron el 21 de agosto que habían avanzado en sus conversaciones con el Banco de Israel, pero Discount no había aceptado postergar el plazo hasta un día antes de que entrara en vigor.
Los dos bancos habían responsabilizado al Gobierno israelí por su decisión de poner fin a los servicios de corresponsalía bancaria, explicando que aproximadamente una década atrás se les había asegurado que se crearía una nueva entidad financiera para asumir esa tarea.
Pese a ello, sucesivos gobiernos demoraron la cuestión, mientras que los ministros de Finanzas optaron por firmar exenciones de indemnización destinadas a proteger a Discount y Hapoalim de posibles responsabilidades legales.
En ese sentido, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, comenzó a revisar esa política como parte de una serie de medidas destinadas a debilitar a la Autoridad Palestina (AP). Durante el último año, Smotrich firmó múltiples exenciones que solo tenían una vigencia de dos semanas por vez, obteniendo a cambio importantes medidas para ampliar los asentamientos israelíes en Cisjordania por cada carta firmada.
Tras la presión de la administración Trump, Smotrich acordó a fines del mes pasado firmar exenciones de indemnización para Discount y Hapoalim con vigencia hasta fin de año, cuando un gobierno menos hostil a la AP podría asumir el poder después de las elecciones israelíes del 27 de octubre.
Pero para entonces, los bancos israelíes ya habían perdido la paciencia e informaron a sus pares palestinos que, de todos modos, dejarían de prestar los servicios de corresponsalía bancaria en las semanas siguientes.
La notificación provocó pánico en Ramallah y llevó a funcionarios de Estados Unidos y la Unión Europea a intervenir en favor de la AP, según los funcionarios.
Posteriormente, funcionarios israelíes mantuvieron conversaciones con Discount y Hapoalim para resolver el problema y se acercan a una solución que permitiría a los bancos postergar sus planes a cambio de mejoras en las condiciones de las exenciones de indemnización.
Una fuente de cada uno de los dos bancos confirmó que se habían logrado avances en esas conversaciones, aunque aclaró que todavía no habían tomado decisiones definitivas sobre la postergación del cese de la cooperación con los bancos palestinos.
Los Acuerdos de Oslo entre Israel y los palestinos, firmados en la década de 1990, establecieron el shekel israelí como moneda predominante en Cisjordania y la Franja de Gaza, pero no otorgaron a los bancos palestinos la capacidad de compensar transacciones en shekels desde fuera de Cisjordania. Por este motivo, el Gobierno israelí encargó a Discount y Hapoalim brindar servicios de corresponsalía bancaria a los bancos palestinos.
El servicio permitió a los bancos palestinos procesar pagos transfronterizos para actividades comerciales, aunque los dos bancos israelíes expresaron durante mucho tiempo su preocupación por quedar expuestos a demandas judiciales por presunto lavado de dinero y financiamiento del terrorismo palestino.
Para mitigar el riesgo para los bancos, un gobierno anterior encabezado por el primer ministro Benjamín Netanyahu creó en 2019 la Compañía de Servicios de Corresponsalía, aunque para que comenzara a operar es necesario que la Knesset (Parlamento israelí) apruebe una ley. Si bien se redactó un proyecto de ley, sucesivas coaliciones postergaron la legislación debido a la percepción de que beneficiaría a los palestinos, y el asunto pasó a un segundo plano en medio de otros debates internos y las tensiones regionales.
Después de amenazar con suspender los servicios de corresponsalía bancaria, Discount y Hapoalim esperaban que el Gobierno respondiera finalmente impulsando la aprobación de la legislación para crear la Compañía de Servicios de Corresponsalía, pero esa posibilidad se desvaneció cuando la Knesset se disolvió antes de las elecciones del 27 de octubre.
Dado que el plazo de los bancos solo fue postergado hasta fin de año, el próximo gobierno tendrá que convertir en una prioridad inmediata la aprobación de la ley que permita comenzar a operar a la Compañía de Servicios de Corresponsalía.
El problema de la corresponsalía bancaria no es el único que está llevando a la AP al borde del colapso.
Desde hace más de un año, Smotrich retiene la transferencia de más de 6.000 millones de dólares en ingresos fiscales recaudados por Israel en nombre de los palestinos, que constituyen la mayor parte del presupuesto de la AP.
El ministro de extrema derecha también tomó otras medidas para paralizar gravemente el sector bancario palestino, que a su vez no pudo utilizar miles de millones de shekels adicionales que permanecen almacenados en bóvedas de Cisjordania.
Además, la revocación por parte de Israel de los permisos de trabajo de más de 100.000 palestinos debido a preocupaciones de seguridad tras la masacre de Hamás del 7 de octubre de 2023 provocó que el desempleo se disparara al 35% en Cisjordania.
El territorio también experimentó un enorme aumento de la violencia de los colonos sin control, así como el establecimiento de más de 100 nuevos puestos de avanzada y asentamientos que provocaron importantes restricciones al movimiento de los palestinos, dificultando aún más el funcionamiento de las empresas.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), por su parte, también llevaron a cabo incursiones en campamentos de refugiados de Cisjordania que provocaron una importante disminución de los ataques terroristas, pero dejaron a decenas de miles de palestinos sin hogar.

