Itongadol/Agencia AJN.- Uzbekistán se convertirá en el segundo cliente del caza chino J-10C, después de que Pakistán fuera el primer país en adquirirlo.
El J-10 guarda un gran parecido con el caza israelí Lavi, desarrollado por Israel Aerospace Industries (IAI), cuya producción se canceló tras una decisión gubernamental en 1988.
Según informes extranjeros, China compró posteriormente los planos del Lavi para acelerar el desarrollo de un caza de cuarta generación de fabricación nacional y modernizar su fuerza aérea.
Los fondos pagados por China contribuyeron a sufragar los costes de la cancelación del proyecto en Israel.
El caza chino ya ha sido utilizado en combate, participando en enfrentamientos aéreos entre Pakistán e India el año pasado.
Según informes, el avión fue utilizado para derribar cazas Rafale de la Fuerza Aérea India mientras transportaba el avanzado misil guiado por radar PL-15.
Uzbekistán ha encargado 24 aviones J-10, una medida que refleja la creciente influencia de China en Asia Central, donde los países estuvieron anteriormente bajo la influencia rusa.
El avión, originario de Lod, ahora presta servicio en un segundo país musulmán, aunque este mantiene relaciones diplomáticas con Israel.
Según las estimaciones, Bangladesh, país de mayoría musulmana, también podría convertirse en el próximo cliente del J-10.
Este avión es más económico que el F-16 estadounidense y se comercializa entre países que no están interesados en adquirir cazas de fabricación norteamericana.

