JERUSALÉN. – Mientras el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, rechaza la exigencia del primer ministro Abu Mazen de desmantelar las milicias armadas palestinas, recibía advertencias norteamericanas y de algunos países árabes de que su boicot a la formación del Ejecutivo palestino puede suponer su fin político.
La crisis entre ambos es profunda, pero, como ocurre siempre en la región, el duelo seguirá hasta el último momento. Abu Mazen tiene hasta medianoche de hoy para presentar su gobierno al Consejo Legislativo Palestino, en Ramallah. El Parlamento tendrá una semana para debatir la lista presentada.
Arafat boicotea la intención de nombrar a Mohamed Dahlan y al general Nasser Yusuf como responsables de la seguridad preventiva en Cisjordania y Gaza. El duelo entre ambos en las últimas horas es sobre la intención de Abu Mazen de desmilitarizar la «intifada» y desarmar las milicias del principal movimiento palestino, Al Fatah, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, presidido por el propio Arafat. En realidad, se discute el grado de independencia de Abu Mazen respecto al veterano «rais». Abu Mazen pretende también hacer frente a los brazos armados de los grupos integristas Hamas y Yihad Islámica e impedir los atentados en Israel. Arafat advirtió a su rival político que el intento de desarmar a las milicias puede provocar una guerra civil y reiteró su oposición al desarme de sus militantes por la fuerza.
Abu Mazen, apoyado por la comunidad internacional, sostiene que, de no lograr formar gobierno, el cuarteto de Madrid no publicará el «mapa de ruta», un plan de paz que debe conducir a la creación de un Estado palestino en el 2005. Arafat está recibiendo una presión masiva por parte de líderes europeos tales como el presidente del Gobierno español, Jose María Aznar, o el responsable de la política exterior de la UE, Javier Solana, y de líderes árabes, tanto de dirigentes jordanos y saudíes como del presidente egipcio Mubarak. También Tony Blair llamó a Arafat para exigirle que llegue a un compromiso con Abu Mazen.
Según el diario israelí «Maariv», los norteamericanos han advertido a Arafat que «si boicotea el Gobierno de Abu Mazen, nadie podrá asegurar su futuro».

