Itongadol/AJN.- Un portavoz de la Guardia Revolucionaria declaró que, según informó la agencia de noticias Tasnim, «durante las conversaciones con Omán se alcanzaron acuerdos sobre la distribución del agua y los ingresos en el estrecho de Ormuz».
En este marco añadió que «el estrecho está bajo control iraní y, si Estados Unidos no acepta sus condiciones, no se abrirá».
Por otro lado, la televisión israelí informó de una recompensa de 10 millones de dólares por el asesinato de Barron Trump, hijo del presidente de Estados Unidos.
Además, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, transmitió a sus homólogos internacionales el mensaje de que Estados Unidos no prevé lanzar nuevos ataques militares preventivos contra Irán y que, por el momento, está centrando sus esfuerzos en un bloqueo naval, intensificando la presión económica y garantizando el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, según un informe del portal de noticias estadounidense Axios.
Según fuentes estadounidenses citadas por el portal, la administración Trump busca evitar, por ahora, el regreso a operaciones militares a gran escala, al menos hasta después de las elecciones de mitad de mandato en noviembre, aunque una respuesta militar sigue siendo una posibilidad si Irán ataca primero.
Washington también afirma que la extensa operación de desminado de la Armada estadounidense en el estrecho de Ormuz, junto con la reanudación del tránsito de petroleros por la ruta sur, debilitaron la principal herramienta de presión de Teherán sobre el mercado energético mundial.
Al mismo tiempo que se anunciaban las nuevas sanciones, funcionarios de la administración señalaron que prácticamente no se habían visto petroleros en la isla de Kharg, la principal terminal de exportación de petróleo de Irán, en las últimas dos semanas.
En su evaluación, esto demuestra la eficacia del bloqueo económico para estrangular los ingresos del régimen.

